Prepagas: afiliados podrán disponer de excedentes de sus aportes y usarlos para pagar cuotas
El Gobierno dará de baja una resolución de la gestión de Alberto Fernández que impedía ese uso. Los principales perjudicados son unos 1,8 millones de empleados en relación de dependencia a los que les retuvieron durante casi dos años un estimado de $180.000 millones, según fuentes oficiales.
El Gobierno decidió que los afiliados de servicios de medicina prepaga podrán disponer y usar los excedentes de las derivaciones de sus aportes.
Así lo confirmó hoy el portavoz presidencial, Manuel Adorni, quien aseguró que el ministerio de Salud a través de la Superintendencia de Servicios de Salud dará de baja en los próximos días un artículo “oculto” que estaba en el anexo de la resolución 2400/2023 dictada días antes del final de la gestión de Alberto Fernández.
Dicho artículo establece que el excedente de aportes y contribuciones pertenecen de las empresas y no a los afiliados.
Esa resolución modificó el decreto 576, de 1993, que reglamentó el sistema de Obras Sociales y del Sistema Nacional del Seguro de Salud, el puntapié del sistema de prepagas. Hasta entonces, los aportes eran de los trabajadores, pero desde ese momento, grosso modo, pasaron a ser de las empresas. “Hubo un cambio de propiedad que fue central. Fue una aberración”, resumieron desde el Gobierno.
Y ejemplificaron el actual contexto de esa manera: si un afiliado tiene de aportes y contribuciones por $100 y su plan sale $80, esa diferencia debería computar a favor, pero se lo queda la empresa.
“Ese artículo fue un favor que le hizo la gestión anterior a las prepagas a cambio de congelar la cuota en septiembre, octubre y noviembre de 2023, en plena campaña electoral”, dijo Adorni. “Ahora lo excedentes serán de los trabajadores y no más de las prepagas. Sólo querían rédito electoral incluso cuando eso representaba un perjuicio para la gente”, agregó.
Los principales perjudicados son empleados en relación de dependencia. Según se calcula, unas 1,8 millones de personas a las que les retuvieron durante casi dos años –y de manera indebida, según las autoridades– una cifra estimada que alcanzaría los $180.000 millones.
Otro cambio que se instrumentará es que las prepagas deberán discriminar en la factura cuánto recibe cada persona de subsidios automáticos para “las empresas no tengan dudas de que ese dinero es de cada afiliado”.
“Este dinero debe representar un descuento de cuota para los afiliados”, enfatizaron las autoridades.