Travesía Cultural | PREMIADOS

Darío Melano Jasmín

Felicitaciones, Darío, por el 1er premio en narrativa en el concurso de la Secretaría de Cultura de Jujuy, con tu obra “El cuaderno de Esteban Dedalus”.

 

Darío Melano Jasmín

Felicitaciones, Darío, por el 1er premio en narrativa en el concurso de la Secretaría de Cultura de Jujuy, con tu obra “El cuaderno de Esteban Dedalus”.  Aún no tengo el libro, pero conozco tu narrativa, tu voz. Y teniendo en cuenta estas características, me llama la atención el título de la obra.

 

- Quién es Esteban Dedalus? Por qué el cuaderno?

- Para contestarte esa pregunta necesito hablarte sobre el sentido y la estructura de esta obra. El cuaderno de Esteban Dedalus es un libro de cuentos que propone un doble juego de ficción. En primer lugar, en un sentido clásico, por la trama ficcional de las historias que componen esta obra, donde cada una de ellas puede ser leída de manera independiente como en cualquier otro libro de cuentos, prescindiendo de la historia “total”. En segundo lugar, hay otra lectura posible, pues este libro se presenta como derivado de un cuaderno-manuscrito compuesto de relatos y notas escritas por un autor ficcional que se encuentra en prisión y que dice llamarse Esteban Dedalus; se trata en rigor de un personaje-autor, pues él mismo es parte de la trama original del libro (el primer relato, “Dublín”, que constituye su enjuiciamiento, es el abrepuertas a este personaje y a su manía de escribir historias). Él tiene una vinculación muy singular y apasionada con la literatura, y probablemente haya sido cierto aspecto de ésta la que lo ha llevado a prisión; pero luego, la prisión se convierte para él –entre otras cosas- en una fuente de amistad y de historias que le sirven para dar forma a este cuaderno que él escribe.

Digo que él dice llamarse Esteban Dedalus; ese es el nombre literario de un personaje central en la narrativa de James Joyce, aunque para entenderlo aquí no haga falta saber esto: simplemente que en esta historia el personaje recurre a otro nombre, paradójicamente acaso como búsqueda de su propia identidad. Para no dar más detalles de los necesarios, puedo anticiparte que en esta obra estamos frente a un personaje –como tantos otros de la historia de la literatura- a quien se le habría vuelto un tanto ambiguo el límite que separa el mundo real del mundo imaginario… Tratar de encontrar precisiones o explicaciones en esas zonas de ambigüedad, ya será tarea del lector.

 

- En tus obras literarias anteriores, notábamos un trabajo de realidad y ficción pero que tiene que ver con la Memoria. ¿En esta?

            Este es mi tercer libro de cuentos. En cada uno de ellos, creo, hay un ejercicio de estilo totalmente diferente. Como vos decís, en mis libros anteriores hay un cruce explícito entre literatura e historia. En éste, en cambio, predomina el trabajo literario sin un marco histórico concreto. Aun así estoy convencido de que los escritores no podemos desvincularnos, al escribir, ni del contexto que nos rodea ni del espíritu de época que nos toca vivir. Por lo demás, en El cuaderno de Esteban Dedalus, por primera vez, trabajo ciertas líneas de humor, dentro del drama que rodea a los personajes.          

 

- Además, comprometido con la realidad social.

- Como te decía anteriormente, no creo que podamos desvincularnos de la realidad social. Todos los hombres son filósofos, decía Gramsci, en el sentido de que todos, consciente o inconscientemente, tenemos una determinada concepción del mundo. En esta obra, los temas de mis relatos provienen quizás de una situación histórica común a mi generación, aunque no todos leamos esa historia común del mismo modo, ¿no?, cada cual desde luego hace una lectura única e irrepetible de su propia vida y del contexto en el que esa vida singular se desenvuelve. Yo pertenezco a una generación que nació en la hora de la espada, en el contexto de un terrorismo de estado, de un genocidio de 30 mil personas, de miles de exiliados y presos políticos, y que también significó el surgimiento de esas terribles políticas económicas que ya denunciaba Rodolfo Walsh en su carta abierta a la junta militar, en 1977. Y luego, vivimos la adolescencia en los 90, época de despojos a gran escala, de gente sin laburo, de ruinas, de sobrevivientes. Y esa experiencia o ese modo de leer la historia, es la que trato de trabajar en mis relatos. No se trata, sin embargo, de crónicas; la literatura trabaja en la ficción con ciertas dimensiones de las experiencias individuales; y estas experiencias no son ni pueden ser las mismas para cualquier persona ni en cualquier lugar; no es, por ejemplo, ni puede ser la misma en Buenos Aires o en la ciudad de los ingenios azucareros quebrados donde yo crecí.  

 

- Cuántos cuentos integran la obra?

- Son diez cuentos más las notas que preceden a los cuentos escritas por este autor ficcional, notas que escribe a modo de diario íntimo y que están conectadas con la historia que luego “pasa a contar”. 

 

- Hay una unidad temática, o cuáles trabajas?

- Sí, tiene unidad temática. En primer lugar, “la historia literaria y judicial” del personaje principal (quien dice llamarse Esteban Dedalus), está entramada junto a las historias que circulan en el pabellón carcelario, historias que él va oyendo particularmente de un amigo suyo llamado Ulises, y que él apunta en su cuaderno. La unidad de estas historias podría hallarse en el hecho de que refieren a personajes que se encuentran situados en conflictos económicos, en medio de tramas judiciales o policiales; historias de personajes marginales, de gente golpeada por el sistema económico y social.

 

- La investigación que asumen los libros anteriores también se dan en esta?

- Como dije, en esta obra no me limité a un marco histórico preciso, como sí lo fue en “El mundo de arriba y el mundo de abajo” y en “Sólo por contar”. Aquí los relatos tienen un mayor desarrollo ficcional, de imaginación, aunque en muchos casos el punto de partida fueron noticias verídicas, por ejemplo la historia del personaje principal, que es acusado de robar más de dos mil correspondencias privadas. Esa noticia me permitió comenzar a diseñar el cuento “Dublín”, que es central en este libro. 

 

-  Veo que sigues asumiendo mayormente el género narrativo.

- Como lector me apasiono con todos los géneros (aunque ya se ha dicho que eso de los géneros son fronteras artificiales). Como escritor me impulsa la necesidad de contar historias. Y la forma en que mi voz se encuentra con esta necesidad es la del relato, el cuento, la narración. Por ahora, la forma breve. Más adelante veremos.

Gracias Darío, por tus palabras. No olvido cuando vos me entrevistabas como columnista y editor en el semanario El Sol Abc. de San Pedro. Felicitaciones por el premio y mucho éxito con la escritura.

 

A continuación, fragmento del cuento ESTAMBUL:

 

“…Por qué no hacerlo, habías pensado, Romero, por qué no. Y ahora, mientras paseas la inseguridad de tus pasos por el cuarto de hotel, se agolpan nuevamente las dudas. Al principio pensaste en negarte, habías pensado en los riesgos, en las eventualidades, en las terribles consecuencias para tu familia, pero luego acabaste reconociendo que hacía tiempo que andabas ya por el filo del abismo. Qué más da, la vida estaba hecha de remolinos inciertos, de inesperadas fatalidades; cualquier día de éstos, habías pensado, Romero, se te cruza en tu camino otro de esos golpes que aquietan el corazón, que dejan en suspenso el porvenir, como aquél cuando quebró la farmacia, pero encima de un modo fulminante, sin chances de reanimación y sanseacabó. Entonces había que pensar en la familia, eso, ¿cómo hará María, sola con la niña, en ese perpetuo trance de no llegar a fin de mes y de cuentas por pagar? Dejarle algo firme, cierta prosperidad a ellas, ese había sido el pensamiento cuando el doctor Jiménez apareció con la propuesta y sin demasiado tiempo para estudiarla porque pronto tenías que viajar. Cuándo, doctor. Ya, te dijo Jiménez.

Y bueno, aquí estás, en la gran ciudad, en la habitación de un antiguo alojamiento, una torre en decadencia llamada Estambul. Pensás: ahora, solo, sintiendo el estremecimiento provocado por el frío, porque el invierno suele ser despiadado lejos de casa. Aquí estás, yendo de un extremo a otro del cuarto, acercándote a la ventana por donde observás flotar la niebla en la calle, con el bolso oculto bajo la cama, aguardando la llegada de un hombre que se hace llamar El Guala. ¿Qué podía salir mal?, había dicho el doctor Jiménez. Simple, Romerito: lugar insospechado, resguardado; ahí la transacción, mero intercambio de bolsos en un lugar cualquiera de una ciudad infernal donde casi nadie se conoce. Llevás el dinero, recibís las píldoras, y volvés a Jujuy donde luego hacemos el gran negocio. Algo así fue lo que dijo Jiménez …”

 

 

Darío Melano Jasmín nació en San Pedro de Jujuy, en 1981. Abogado y escritor. Ejerció el periodismo cultural durante los años 2006 y 2007 como columnista y editor en el semanario El Sol Abc. Fue director y guionista del documental Desafiando al silencio. Reynaldo Castro: tras las huellas de una cultura por la memoria, trabajo que recibió la Primera Mención en el Festival Nacional de Cortometrajes en la ciudad de Gálvez, Santa Fe, en 2009. Publicó El mundo de arriba y el mundo de abajo, 2011, donde recrea, bajo formas literarias, episodios de la historia jujeña desde la conquista española hasta comienzos del siglo XX.  Sólo por contar , 2014, obra que ficcionaliza historias ocurridas durante el Terrorismo de Estado perpetrado en Argentina en el período 1976-1983. Recibió múltiples premios, entre otros: Primer Premio por Jujuy en el 3er Concurso Literario Regional del NOA 2013; Segundo Premio en el Concurso Provincial de ensayos de investigación histórica en Jujuy 2012; Recientemente obtuvo el Primer Premio en el Certamen Literario 2018 de la provincia de Jujuy, categoría cuento, por la obra El cuaderno de Esteban Dedalus.