Siguen sin normalizarse las 62 organizaciones
Las 62 organizaciones peronistas, son el brazo político de la CGT, y un ente independiente de las condiciones gremiales y en su estatuto faculta a cualquier delegado o representante gremial a ser candidato a ocupar los principales cargo para su conducción.
Sin embargo, Luis Cabana, que no quiso participar del acto eleccionario, impugnó la elección de Luna porque consideraba que no tenía representación gremial debido a que era jubilado y asesor de dos sindicatos.
Luna posteriormente presentó las designaciones realizadas por los sindicatos del Papel de Ledesma y Celulosa de donde es representante gremial, además de los referidos en un artículo de la Constitución Nacional, donde se avala su participación política sin tener en cuenta la edad.
El 27 de agosto se realizaron las elecciones en las que se presentaron tres candidatos, Luis Cabana por UPCN, Mario Tejerina por el gremio de Comercio y Valerio Luna por los sindicatos del papel de Ledesma Celulosa.
Previo a las elecciones, y temiendo ya una derrota, Cabana decidió retirar su candidatura, quedando Tejerina y Luna para dirimir. Finalmente, los delegados gremiales presentes en esa asamblea, por 22 votos a favor y 13 en contra, decidieron que Luna debe ser el conductor de la organización política.
Dos días después, Cabana, quien ya se había declarado “kirchnerista”, apeló el acto eleccionario y la Junta Electoral impuso un plazo de 30 días para tomar una decisión al respecto, quedando pendiente la proclamación de las autoridades que debían realizarse casi inmediatamente. Cabana fundamentó su pedido, afirmando que Valerio Luna “no tenía gremio y que era jubilado”.
“Soy asesor gremial del Sindicato del Papel del Ingenio Ledesma y de Celulosa, con poder ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y la Dirección Provincial de trabajo, o sea que tengo potestad para actuar gremial y políticamente de acuerdo a la resolución que los sindicatos sacaron” afirmó Valerio Luna en entrevista con Jujuy al Momento.
Respecto a lo que estipula el Estatuto de la organización, dijo que “marca únicamente que debemos representar a algún sindicato, cosa que ya justiqué, pero también tiene otro argumento para impugnar y es que soy jubilado, en amplia violación de la Constitución Nacional, donde establece el respeto por la participación política, indicando que no hay edad para la política. Ese es el argumento torpe para que se impugne el Congreso y el acto eleccionario” sostuvo.
Según destacó Luna, “se había fijado un plazo de 30 días para resolver las impugnaciones, sin embargo ya pasaron 52 días y resulta que recién aparecen con una nueva resolución donde delegaron las facultades que ellos tienen en el Congreso. Se imagina si se declaran incompetentes supuestamente y no sé quién va a proclamar a quien porque si ellos se declaran incompetente para una cosa se da a entender que tampoco pueden seguir actuando”.
Justificando la pelea interna, Luna consideró que “lamentablemente son las ambiciones personales las que están predominando en estos momentos. Fíjate vos que en otra época, para ser diputado había que rogarle a los compañeros para que acepten la candidatura porque el sueldo era tres salarios vitales mínimos. En cambio desde que se han modificados las dietas hoy nos agarramos a los tiros, porque así no sepamos ni leer ni escribir, queremos ser diputados, senadores o gobernador”.
Agregó que “ahora las ambiciones personales están por delante de la necesidad de los trabajadores. Las 62 organizaciones como brazo político del movimiento obrero tienen que recorrer la provincia, tienen que conocer las realidades no sólo de los trabajadores sino también de todo un pueblo, porque somos parte de la sociedad y como tal al movimiento obrero le interesa conocer todas las necesidades de las poblaciones porque también tenemos que estar insertos en las grandes decisiones que hacen los gobernantes”.
Consultado sobre la falta de participación en la vida política de la dirigencia Gremial, respondió que “no ocurre, pero no tienen la culpa los políticos. La culpa la tenemos nosotros los dirigentes gremiales que no sabemos manejarnos en ese terreno. Nosotros en vez de andar prendidos del saco de un político tenemos que andar prendidos de las necesidades de quienes nos necesitan, los trabajadores.