Qué le espera a Jujuy si se confirma el triunfo de Alberto Fernández
El gobierno se llenó de preguntas luego de la aplastante victoria del Frente de Todos el domingo 11 de agosto.
La derrota estaba en los planes, pero no la contundencia de la misma.
Aunque el archivo con tal declaración nunca apareció, la opinión del ganador de las PASO sobre las causas judiciales que alcanzan al kirchnerismo es conocida: considera que hay una manipulación que favorece al oficialismo.
El resultado dejó en estado de shock a los principales referentes del gobierno, a punto tal de que ninguno ha emitido expresión alguna. El domingo, en el bunker jujeño de Juntos por el Cambio se despedían añorando una victoria de sus candidatos a diputados nacionales que tampoco llegó: el peronismo terminó imponiéndose.
Si el escenario se repite y el regreso del kirchnerismo se confirma, la falta de afinidad política entre ambos grupos de dirigentes podría ser catastrófica para la provincia.
Históricamente, Jujuy sólo recauda el 10% del total de sus recursos con las rentas locales. El 90% restante proviene de la coparticipación federal que el gobierno actual aumentó paulatinamente. Además, adelantos y préstamos de distintos organismos nacionales le permiten financiar el déficit crónico de una administración que durante tres años gastó como una empresa multinacional.
Pero el ítem que más preocupa es el de la deuda que Morales multiplicó y llevó a niveles históricos, equiparables con los recursos de un presupuesto entero.
La mayoría de los créditos obtenidos están pactados en moneda extranjera, con lo que el impacto de cada devaluación complica aún más el panorama.