Publicidad de Fellner: Los fariseos levantan la bandera de la fe
Con un gobierno que nada tiene para mostrar, los estrategas publicitarios deben apelar a mensajes poco concretos y ambiguos procurando antes que formalizar una propuesta, por lo menos disimular las elocuentes falencias de su cliente.
Este es el caso de los publicitas de Eduardo Fellner, que en los últimos días
colocaron en algunos canales de televisión un nuevo spot publicitario, donde
apare el primer mandatario provincial hablando algunas obviedades sobre obras
inconclusas y materias pendientes.
La ambigüedad en el discurso es producto del fracaso de gestión. Fellner no
tiene otro remedio que convocar a los votantes, intentado disimular una
administración que llevó a la provincia a mostrar los peores índices de su
historia. Área que se toque muestra un fracaso abrumador.
Ante este desolador panorama, los publicistas
apelaron a una frase ambigua que a la vez denota la carencia de logros, "Jujuy con Fe crece" dice el
final del spot publicitario.
¿A quién hay que tenerle fe?, ¿a qué le tenemos que
tener fe?, dos clara preguntas que quedan plasmadas en la ambigüedad.
Si lo que pretende el fellnerismo es apelar al
sentimiento religioso del jujeño, el camino no es el correcto, ya que son harto
conocidas las sistemáticas ninguneadas del Gobierno a los constantes reclamos
de la Iglesia; los llamados al diálogo; la atención a los más necesitados; la
lucha contra el tráfico de drogas; una política educativa adecuada; atender el
derecho que tienen todos al acceso al servicio sanitario, por citar solo
algunos reclamos de la Iglesia.
Ahora son los fariseos los que levantan la bandera
de la fe.
Impensado sería que la estrategia sea la de inducir
que nuestra fe fuese a la Eduardo Fellner, ya que tener fe es tener la plena
seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de
cosas que no vemos. La Fe también es recibir voluntariamente y sin oposición la
palabra de otro, entendiéndola y confiando que es honesto y que por lo tanto lo
que dice es cierto.
En definitiva, la fe para los creyentes es una gracia otorgada por el
Todopoderoso.
A las luces de la realidad provincial,
evidentemente, Fellner estaría apelando a que la única salvación que tiene
nuestra provincia es la intersección de la Divina Providencia, pero el mensaje
esta vez olvidó decir que a la gracia divina también hay que ayudarla un poco,
cosa que este Gobierno no está dispuesto a hacer.
Está muy bien que el gobernador sea un hombre de fe y ponga en la manos de Dios el derrotero de los jujeños, pero bueno sería que entre rezo y rezo intente gestionar un poco mejor.