PASO 2013: El electorado le facturó a Fellner y a Jenefes
El escenario planteado luego de la realización de las PASO, no dejó bien parado al oficialismo, que logró un triunfo muy estrecho frente al Radicalismo. Habrá que replantear situaciones y bajar decibeles.
El mensaje de las urnas es claro; hubo un voto castigo a la gestión Fellner-Jenefes, centrado en cuatro ejes que deberán ser replanteados, o al menos revisados por los conductores del justicialismo. Estas elecciones también fueron una dura advertencia, no sólo para el gobernador y el vice, sino también para la presidenta.
El primer factor a resolver y replantear por el gobernador se llama “Guillermo Jenefes”. Muchos dirigentes del justicialismo no solamente coincidieron, sino también reclamaron las actitudes prepotentes y el desprecio del vicegobernador para con la clase trabajadora y esa situación pudo haber influido notablemente a la hora de decidir el voto peronista, especialmente.
El escándalo del vicegobernador en los actos del Día de la Policía, y luego salir a decir que la elección es una “fiesta de la democracia” -pasando de una actitud “hitleriana”, a una actitud “mandeliana”, porque después de las elecciones parecía Nelson Mandela-, esta cosa bipolar que se ve en el gobierno de Eduardo Fellner y Jenefes, afectó mucho.
También dolió en el PJ el constante “ninguneo” de la militancia, de encerrarse en un despacho, con una “Bic” y una hoja y unilateralmente elegir a los candidatos a “dedo”; Sadir, Tentor, Miguel Cardozo, los ejemplos más claros.
A consecuencia se generó un malestar por los candidatos, en todo el PJ y así lo hizo saber en las urnas la militancia, especialmente el sector de las mujeres peronistas, molestas por la candidatura de Silvina Sadir.
También hay malestar interno en el partido de gobierno, que tiene como uno de sus paradigmas a la figura de Miguel Morales, por ejemplo. La militancia se lo facturó al gobernador.
La tercera actitud a corregir por el mandatario jujeño, es esa mala costumbre de querer gobernar a espaldas de la gente. No escuchar a la gente es un error grave en este gobierno y en cualquier otro.
Esta situación se vio materializada este lunes, cuando docentes reclamaron por los pésimos presupuestos de los comedores escolares, y también por las paupérrimas condiciones de traslado a los lugares de trabajo en el interior de la provincia que terminó con un duro enfrentamiento entre educandos y policías. Después tuvo que salir el ministro como un bombero, a apagar el incendio sobre los hechos consumados.
Esta falta de gestión y de actuar después que ha destruido todo, con gente lesionada, no es gestionar; tampoco planificar con tiempo o escuchar las necesidades de la gente.
Finalmente otro factor de la pobre elección, tiene que ver con esta idea de apropiarse de la gestión del gobierno nacional e intentar engañar a la gente con estos logros ajenos.
El gobierno de Fellner se caracterizó por no hacer nada y mostrar mucho; mostrar lo que se hizo con fondos y proyectos del gobierno de la Nación y no invertir con recursos propios, porque hay incapacidad para recaudar.
A todo esto hay que sumarle un contexto general inflacionario que impacta en la vida cotidiana de la gente. Ayer Milagro Sala decía que este gobierno no tiene nada de parecido al Frente para la Victoria que comanda la presidenta de la República; que no hizo una buena elección porque aquí se recuestan sobre la derecha.
Pero el problema de Fellner no es una cuestión ideológica, o de convicciones porque para los dirigentes que gobiernan Jujuy no hay ni derecha ni izquierda; sí “buenos o malos negocios”.
El frente para la Victoria ganó distritos importantes como San Pedro de Jujuy, Libertador y El Carmen y en esto tiene la razón el ex gobernador Eduardo Alderete, que dijo que de un día para el otro, el señor intendente de San Pedro, “Julio Moisés, pasa a ser de malo de la película a uno de los privilegiados, y después la foto de Fellner con el turco, quien habrá provocado este arreglo”.
Los intendentes le ayudaron a Fellner enormemente a ganar las elecciones y fue estratégico el arreglo en la “Perla del Ramal”, desde donde el gobernador se llevó realmente una “perla” de votos, que finalmente le ayudaron a imponerse en estas PASO y evitar un escándalo mayúsculo dentro del kirchnerismo.
Libertador General San Martín, el Departamento de El Carmen, y Santa Bárbara también aportaron a este objetivo, aunque la gente reconozca más la gestión de los intendentes y voten al oficialismo, para que no le quiten los beneficios que reciben del gobierno nacional.
Otro análisis particular de estas PASO, se lo debe hacer el radicalismo, que anoche festejaba y entre otras cosas descargaba en algún sector del periodismo, diciendo “vieron la gente nos premió”.
En realidad no hubo un premio a la conducción radical; sí hicieron una buena elección, pero no por mérito propio. Supieron capitalizar los errores propios de Fellner, porque si se analiza la campaña de los radicales se centraron en la inflación y del INDEC. La gente también sabe de la tibia oposición del radicalismo hacia Fellner y dependerá ahora del Frente Jujeño si se despega o no del oficialismo; o mejor dicho si Gerardo Morales toma distancia de Eduardo Fellner.
En el gobierno no hubo autocrítica, para ellos o para el gobernador con renovar los dos diputados es señal de victoria. Pero se conforman con poco porque con todo el aparato nacional, con toda la obra pública de la Nación y el aparato del Estado, hasta podrían haber metido tres diputados nacionales como en algún momento de la campaña lo dijo el candidato Tentor. Pero quedó demostrado que están muy lejos de ese objetivo; por el contrario, si no ajustan los números o no reconocen que hicieron una mala elección y se replantea la campaña, deberán conformarse con meter un diputado nacional, con suerte.
En la lógica del oficialismo ese replanteo sería duplicar bolsones y tarjetas alimentarias, o seguir regalando cacharros. Autocrítica no es eso; es decir cómo se endereza el partido, cómo se recuperan dirigentes importantes que hoy ya no están, como Miguel Morales.
Queda también analizar qué hacemos con el vicegobernador, en esta autocrítica. Fellner tendrá que dar una fuerte señal hacia dentro del partido.
“Si corrige en serio, es un costo político para él y si simula una imagen fuerte, eso le va a dar poder”, es el pensamiento de Fellner, pero debería ser al revés. Nada más alejado de la realidad está cuando debe escuchar y mirar a la militancia, y despegar su despacho del de el vicegobernador porque si no van a chocar la provincia.
La gente le dio una oportunidad al Frente Jujeño, pero los radicales tendrán que trabajar mucho esa idea que está instalada en la gente de que cogobiernan con el oficialismo de Fellner.
Solamente así podrán vislumbrar un horizonte distinto a octubre con proyección hacia el 2015, porque allí apunta Gerardo Morales.

