Jujuy | Política

Morales apunta a la pobreza

En la presentación del Frente Cambia Jujuy el gobernador se centró en la lucha contra la pobreza y en las políticas para que los beneficios le lleguen a los que más lo necesitan.

En el contenido discurso del lunes, el gobernador Gerardo Morales hizo especial hincapié en los índices de pobreza que aquejan a la provincia, una realidad que duele y que merece toda la atención por parte del gobierno.

No es ninguna novedad que el norte grande de nuestro país se vio relegado durante muchas décadas, lo que lo sumió en una pobreza estructural vergonzante, donde la mortalidad infantil, la desnutrición, el analfabetismo y la falta de infraestructura esencial de agua potable, cloacas, gas y electricidad son testamento de años de malas gestiones y la falta de políticas públicas serias que piensen a largo plazo.

El gobierno hace bandera de recuperar la cultura del trabajo y en modificar la matriz productiva de la provincia, fomentando las inversiones, las energías renovables y las economías regionales; pero más allá de las políticas implementadas, saben que están lejos de dar solución a los problemas estructurales de una provincia empobrecida que tiene que recuperar la autoestima y aprovechar sus recursos naturales mejor que nunca si quiere salir adelante.

Con prudencia, el gobernador se refirió al dato de pobreza presentado hace un tiempo por la DiPEC, en donde se mencionaba una disminución de casi 20 puntos del índice de pobreza en un año, "cuando se dio el dato que de 42% de pobres habíamos bajado a casi un 25% en la provincia de Jujuy en un año de gestión, yo dije que eso no lo creía porque ningún gobierno puede lograr un cambio estructural tan profundo en términos de resolver problemas de pobreza de la noche a la mañana."

"Y lejos de levantar esa bandera, de que somos los campeones de reducir la pobreza en Jujuy, dijimos con los pies sobre la tierra que había que tener cuidado con esas cifras, y luego se nos dio la razón, tuvo que venir el INDEC e hicimos  una denuncia de cómo se mentía en los datos en nuestra propia DiPEC, con algunos responsables de esa que es una información central para la toma de decisiones."

A fuerza de ser sinceros, ese índice tan optimista no lo hubiera creído el grueso de la población, por lo que el acto de honestidad fue, más bien, de sentido común; pero al menos indica que el gobernador entiende la precaria situación que transita la provincia y que todavía hay mucho por hacer, y que gran parte de ese cambio radica en sincerar los números y hablarle con la verdad a la población.

"Somos conscientes de que vamos en el camino correcto, pero sabemos que todavía a miles de familias pobres no les llegó el cambio, pero seguimos trabajando en ello. Hay que recuperar la cultura del trabajo, que es la herramienta más importante para combatir la pobreza".

Mientras tanto, el gobierno apuesta al litio, donde auspicia la creación de 2000 puestos de trabajo, y al turismo, para lo que hay que mejorar la capacidad hotelera, los servicios, las vías de comunicación y los acuerdos con otras regiones.

La obra pública es otra preocupación, el gran motor de la economía y generadora de puestos de trabajo, sector que parece estar en alza, según los datos referidos por la Cámara de la Construcción local. Pero también, son necesarias  medidas complementarias como las inversiones en servicios, salud y cambios profundos en educación.

El gobierno nacional apunta a un objetivo demasiado optimista, casi quimérico, de pobreza cero; aunque es claro que más que una posibilidad real es una suerte de declaración de intenciones, un norte al cual se pretende llegar con políticas largoplacistas y la recuperación de las instituciones, pero ¿cuál será el objetivo en la provincia? 

Evidentemente el mensaje llegó con claridad y buscarán aunar esfuerzos para transformar la realidad de una región castigada que, aunque empobrecida, no es pobre.