“Los derechos de las mujeres no se agotan con el voto femenino”
Las sociedades de América Latina se han caracterizado, a lo largo de la historia, por ser eminentemente patriarcales, lo que ha hecho que los espacios políticos y sociales hayan sido reservados exclusivamente para los hombres.
La llamada Ley Sáenz Peña, que en 1912 había instaurado en el país el voto secreto, obligatorio y supuestamente universal, dejaba afuera a las mujeres del acceso a los derechos políticos.
En Argentina las mujeres comenzaron a cosechar los frutos de una larga lucha por la igualdad de derechos en el terreno político cuando logran su voto secreto, obligatorio y universal y lo plasman en la elección en la provincia de San Juan y luego en las elecciones nacionales de 1952.
Consultada sobre el rol de la mujer en nuestra sociedad y la continuidad de la lucha por la igualdad de género, la legisladora Bernal sostuvo: “Nuestra posibilidad de ampliar derechos no se agota con el voto sino que tiene que ver además con una sociedad que nos permita estar incluidas en igualdad de condiciones con el hombre, que nos permita el acceso a la salud, con las características que tiene de género.
Y prosiguió: “Es una lucha por los derechos de género que involucran no una posición sexista sino realmente una ampliación de derechos porque nuestro rol ha ido cambiando del siglo XIX a la actualidad y merece una dinámica de lucha que sea permanente y que no se agote”.
En ese contexto sostuvo que, hoy por hoy, existe una minoría de mujeres que todavía naturalizan ciertas cosas, que no tienen la fuerza para seguir en la lucha, o que aceptan o se resignan. Como contrapartida, precisó, hay siempre grupos de mujeres con características muy solidarias que siguen adelante en la ampliación de derechos.
Bernal reivindicó el voto femenino al tiempo que aclaró que aun hay mucho por hacer.
“Es un gran orgullo lo que hemos conseguido, ser consideradas ciudadanas con capacidad y voluntad de voto pero tenemos muchos derechos más que seguir ampliando, seguir sosteniendo para mejorar la calidad de vida de las mujeres en nuestra provincia y en nuestra patria”, consideró.
Consultada acerca de la posición de la mujer en nuestra sociedad en todos los ámbitos, la diputada sostuvo: Estamos formando parte de luchas importantísimas pero todavía faltaducho más. Y falta mucho más de apoyo de otras mujeres de entender que este camino no es un camino de oposición a los derechos del hombre sino de igualdad y de hacer un camino junto.
Hay muchas mujeres que han ido encontrando en esta ampliación de derechos su destino, su norte un sentido para sus vidas, trabajando en organizaciones sociales, trabajando en bancas políticas, en lugares de poder y trabajando también en sus casas.