La oposición acusa al Gobierno de espiar a políticos y periodistas
Una de las consecuencias que trajo la impactante muerte del fiscal Alberto Nisman, fue la especial atención que puso la sociedad en el papel que cumplen los servicios de inteligencia.
Se trata de estamentos del Estado que, por lo general, funcionan en el ámbito de la policía o las fuerzas públicas y despliegan una tarea anónima a fin obtener información específica de personas o instituciones.
En teoría, la finalidad de esta tarea es colaborar con la seguridad nacional y la defensa de los estados.
Sin embargo, según la denuncia de importantes dirigentes de la oposición, en la provincia de Jujuy, el gobierno que encabeza Eduardo Fellner desde 1998, se sirvió de la tarea que despliegan esta suerte de policías encubiertos para espiar, investigar y armar carpetas con información confidencial de personas que se animan a incursionar en la vida política, desde una posición ideológica diferente, y sobre todo con proyectos políticos que contienen acciones distintas a las que ejecuta fellner y su entorno desde hace 16 años.
El diputado radical Mario Fiad dijo a Canal 2 que hay tres inteligencias en Jujuy. “Una inteligencia del Poder Ejecutivo, otra de los servicios de inteligencia militares y por supuesto los policiales también”.
El legislador nacional sostuvo que hay mucha incertidumbre en el país y en la provincia con respecto a todo el sistema institucional “que han usufructuado servicios de inteligencia para investigación de personas que son ajenas a la política o que cumplen un rol político, pero desde la parte dirigencial, social y la política en sí”.
Isolda Calsina en tanto, sostuvo que en Jujuy, igual que en la nación, hay “un servicio de inteligencia que se hace desde las fuerzas de seguridad, en este caso la Policía de la Provincia, que se dedica a armar carpetas de opositores, de gente que piensa diferente, cuando en realidad el servicio de inteligencia debería estar disponible para investigar el narcotráfico, los delitos realizados y todas las formas de acción que perjudican a la ciudadanía en su conjunto”.
La legisladora provincial por el partido LyDER, dijo que el de las escuchas y la persecución de quienes piensan distinto es un tema preocupante. “Hay presupuestos de inteligencia, se utilizan recurso de todos nosotros que en vez de luchar contra el narcotráfico se usan en contra de políticos, de personas que de alguna manera tienen el derecho de ejercer una opinión diferente y de representar a la ciudadanía que tiene matices de pensamiento distintos”.
La denuncia pública realizada por estos referentes de la oposición reviste una enorme gravedad institucional, y es un elemento más que, de ser cierto, demostraría el enorme retroceso al que ha sometido el fellnerismo a las instituciones republicanas en Jujuy.
Dentro del propio oficialismo, inclusive, aceptan como algo común las sospechas de tener los teléfonos pinchados, como se conoce en la jerga el espionaje a través de escuchas telefónicas.
A pesar de la gravedad del hecho, y con la muerte del fiscal Nisman como trasfondo, el oficialismo en Jujuy elige la misma táctica de siempre para omitir algún tema que lo deja en evidencia: el silencio.