La Esperanza: Fellner le mintió a la presidenta y a los jujeños
Fiel a su costumbre, el gobernador se acreditó como propias acciones del gobierno nacional, como las jubilaciones de amas de casa, la asignación familiar por hijos, o las netbooks escolares.
En todo momento, la indiferencia de la presidenta hacia el gobernador fue evidente. Durante el discurso de Fellner, Cristina prácticamente se pasó “cuchicheando” con el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y perdió atención a las palabras del mandatario jujeño, a pesar de que éste permanentemente se dirigió a la presidenta y no al pueblo o a los trabajadores que tenía al frente.
También hizo referencia a una provincia virtual, donde no hay problemas sociales, donde la educación pasa por sus mejores momentos, igual que en salud, donde no hay necesidades laborales, etcétera.
“Lo saben y lo sienten los desocupados que hoy tienen trabajo; los miles de jubilados que hoy tienen un haber digno pagado por una caja del Estado; las 10 mil amas de casa que en esta provincia hoy cobran una jubilación digna aun cuando no hicieron sus aportes; lo saben los empleados públicos de mi provincia que hoy cobran salarios justos y al día y en pesos, cuando antes lo terminaban cobrando en bonos, Lecop, Patacones, en Ticket Canasta o en cualquier otra porquería” afirmó el gobernador, ignorando que en Plaza Belgrano, frente a su oficina en Casa de Gobierno, están acampando hace tres días cientos de trabajadores estatales que reclaman por un salario digno.
Los logros enumerados por el gobernador en estos años, los hizo sin discriminar si éstos eran gracias a las distintas administraciones provinciales o nacionales. Así sostuvo que “lo saben y lo sienten los desocupados que hoy tienen trabajo; lo saben y los sienten los miles y miles de jubilados que hoy tienen un haber digno pagados por una caja del Estado. Los saben miles de familias jujeñas que hoy tienen un techo digno con agua potable y cloacas” ponderó Fellner.
Curiosamente cuando uno de los equipos de Canal 2 apostados en el lugar, regresaba a San Salvador, se encontró con vecinos del barrio “Cristina Kirchner”, ubicado en el acceso norte de San Pedro, que reclamaban al costado de la ruta por el acceso al agua potable y a energía eléctrica para vivir dignamente, desmintiendo los conceptos anteriores.
Tampoco aclaró el gobernador que las netbooks llegaron a Jujuy, como a todo el país, gracias al Programa Conectar Igualdad”, encarado por el gobierno nacional; el mismo gobierno que otorgó las jubilaciones a las amas de casa.
A juzgar por los dichos del mandatario, pareciera ignorar que la situación de los estatales que acaparan en la Plaza Belgrano, que los médicos comunitarios vienen reclamando desde hace tiempo y que los docentes reclaman permanentemente por mejores condiciones salariales y edilicias.
En relación a la situación particular del Ingenio La Esperanza, el Gobernador Fellner sí agradeció las gestiones del gobierno nacional, pero a la misma vez, reconoció también su incapacidad para resolver la situación de quiebra del complejo azucarero, que venía arrastrando desde el año 1995. El gobierno de la provincia en numerosas oportunidades inyectó fondos, y nunca pudo sacar de esa situación a una de las principales industrias que tiene Jujuy.
“Muchas veces intentamos sacar del pozo al ingenio y no pudimos porque no teníamos la fuerza necesaria” a diferencia de hoy que se está dando un proceso de recuperación, renovación y reconversión de un complejo que supo ser señero de la actividad azucarera en toda la región del norte argentino (…) Fue su convicción, su decisión, su apoyo incondicional a esta empresa lo que nos va a permitir en este día histórico comenzar a recuperar este complejo agroindustrial”, sostuvo Fellner.
En síntesis, Fellner se adueñó de un discurso ajeno, el mismo que Cristina Fernández pronunció hace pocos meses cuando habló de la década ganada y no citó una obra propia del gobierno. También desconoció los problemas sociales de miles de jujeños que a diario reclaman por las calles de la ciudad, sean reivindicados en sus derechos.
Ante este panorama, Fellner cree haberse ganado el consenso para seguir diez años más de poder, o seguir viviendo de otra década ganada, según lo dejó entrever en su discurso.
“Necesitamos diez años más, diez años más de convicción, de experiencia, de trabajo y gestión, nosotros elegimos seguir haciendo, porque hay mucho para hacer, entre otras cosas recuperar este ingenio y lo vamos hacer con todas nuestras fuerzas, voluntad y adelante con este proyecto nacional, popular, inclusivo de raigambre, que comienza en La Quiaca y termina en Tierra del Fuego”.
Fellner dio a entender que todavía tiene las fuerzas suficientes para seguir dirigiendo la provincia diez años más, pero siempre apoyado por las políticas nacionales; una manera fácil de gobernar, donde solo hay que gestionar y pedir para zafar de cualquier contingencia.

