Juicio histórico: Vargas fue imputado por el delito de “tormento”
En este proceso, Vargas figura como imputado por "privación ilegítima de la libertad calificada", a lo que se le agregará el delito de “tortura y tormento”
Vargas tiene hoy 70 años, sus camaradas siempre lo llamaron "Tono", y se retiró de las Fuerzas Armadas con el grado de mayor. En los años de plomo fue el hombre fuerte puesto por la dictadura en el Servicio Penitenciario de Jujuy, que eligió Gorriti como una de las principales cárceles clandestinas de la región. "Lo acusamos por torturas y tormentos –porque surgieron datos que demuestran el castigo no sólo sufrido por Aredez, sino además por el grupo de trabajadores del Ingenio Ledesma que fueron secuestrados junto con él" destacó el Dr. Oscar Rodríguez, abogado de la familia Aredez y representante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).
Por esta razón y para permitir que la defensa del acusado Mariano Vargas realice el ofrecimiento de nuevas pruebas y replantear su estrategia, se suspendieron las audiencias de debate hasta el 9 de noviembre a las 17, oportunidad en que nuevamente se volverá a reunir el Tribunal para continuar con la toma de testimoniales, tal cual estaba previstos.
La jornada de la fecha, del juicio de lesa humanidad que se ventila en la Sala Macedonio Graz del Tribunal Federal, estuvo cargada de expectativas en cuanto a la nueva acusación que se le formuló a Vargas.
El juez de la causa Dr. Vicente Casas fue quien preguntó a la Fiscalía y a la querella si iban a realizar la nueva acusación, advirtiendo de los argumento legales y riesgos que se corrían con la nueva imputación y que debía realizarse dentro de todos los procedimientos legales, para evitar nulidades.
Hecha la advertencia, el Fiscal Francisco Snopek, tomó la palabra y explicó los motivos por los cuales se iba a realizar la nueva acusación, recalcando que en la “plataforma fáctica está contemplada el “tormento” al que fueron sometidos las 27 víctimas que testimoniaron en la Causa Avelino Bazán por la alevosía con se actuó dentro del Penal de Gorriti donde fueron detenidos la totalidad de los testigos.
Por su parte, el Fiscal Ad hoc, Pablo Pelazzo mencionó la totalidad de las testimoniales que sirvieron como base para justificar la ampliación de la requisitoria fiscal, destacando que todos los detenidos en ese penal fueron sometidos a tormentos y torturas de distintos tipos, entre ellos simulacros de fusilamientos, hacinamiento, aislamiento por 35 a 40 días, imposibilidad a acceder a servicios médicos, prohibición de hablar entre los internos, interrogatorios reiterados, etcétera.
El Dr. Oscar Rodríguez, también hizo mención a la autonomía de la querella, haciendo hincapié en la “condición histórica del querellante”.
También justificó la medida, para evitar que se tenga que realizar una nueva etapa judicial para juzgar este hecho, impidiendo así que el acusado Mariano Vargas, sea sometido a un nuevo proceso judicial y la re victimización de las personas que sufrieron las consecuencias del proceso militar.
Según calificó Rodríguez, en este delito está confirmado que hay dolo de tormento y terminó su fundamentación citando una frase de Raúl Cortazar “Hay que mantener en un obstinado presente, con toda su sangre y su ignominia, algo que ya se está queriendo hacer entrar en el cómodo país del olvido; hay que seguir considerando como vivos a los que acaso ya no lo están pero que tenemos la obligación de reclamar, uno por uno, hasta que la respuesta muestre finalmente la verdad que hoy se pretende escamotear”.
Realizada la nueva acusación, el Fiscal Snopek amplió la acusación por las 32 víctimas que están enmarcadas en la causa Bazán.
La defensa de Vargas, planteó que se otorgue la suspensión de las audiencias de debate por los términos estipulados en el Código Procesal, a fin de replantear la estrategia de la defensa y ofrecer nuevas pruebas.
Este pedido fue resuelto a favor de los peticionantes y el juzgado que preside Vicente Casas, resolvió que las audiencias se reinicien el 9 de noviembre a las 17.