Juicio histórico: Una jornada nada favorable para Braga
Hoy se realizó la 22° audiencia del juicio por delitos de Lesa Humanidad, a cargo del Tribunal Oral Federal N° 2, en el que se juzga a Mariano Rafaél Braga, Mariano Vargas y Carlos Bulgheroni.
La audiencia fue una de las más cortas de todas las desarrolladas hasta el momento, tomándose declaración testimonial a tres personas, Alberto Enrique Camerucchi, Raúl Guillermo Tejerina y Luis Víctor Escalante, los dos primeros propuestos por el Dr. Ricardo Vitellini, defensor de Braga.
En la oportunidad, estuvo presente en parte de la audiencia el diputado nacional Remo Carlotto, quien acompañó a las madres y familiares víctimas del terrorismo de estado.
La jornada comenzó con el testimonio del ex militar Alberto Enrique Camerucchi, mediante video conferencia desde la Cámara Federal de Mendoza. El militar, se desempeñó en el año 1976 en el Grupo de Artillería N° 141 de la ciudad de Córdoba como miembro del Cuerpo profesional de Intendencia del Ejército y dijo conocer tanto a Braga como a Bulgheroni. Específicamente con Braga, sostuvo, compartió el grupo en los años 1974 y 1975 hasta que recibió el pase hacia Jujuy.
Consultado sobre si vio o mantuvo contacto con Braga luego de su traslado y específicamente durante el año 1976, fue claro en afirmar “no recuerdo haberlo visto”. Cuando el Dr. Vitellini, insistió si en agosto de ese año, Braga estuvo de visita en el Cuartel de Córdoba, afirmó que “estaba de licencia en el mes de agosto”.
Vitellini, quiso sostener el testimonio de Braga, cuando afirmó que en el momento en que detuvieron a Álvarez García, éste se encontraba de licencia en Buenos Aires para festejar su cumpleaños y luego de regreso pasó por el Córdoba donde pidió auxilio mecánico por un desperfecto en su vehículo particular.
Camerucchi sí reconoció algunas características particulares de Braga, como que tenía dificultad para caminar. Afirmó que no recodaba si participaba de desfiles, debido a que la unidad donde prestaba servicio se encontraba lejos de la capital de Córdoba, por lo tanto pocas veces participaban de actos protocolares.
También destacó que durante el periodo del proceso militar, no participó de ninguna área de operaciones ni tampoco conocía cómo se hacía la distribución del personal a las distintas áreas en que había sido dividido el país, tras el golpe de estado de 1976.
Luego se recibió la declaración de Raúl Guillermo Tejerina, también militar Retirado, que sostuvo que conoció tanto a Braga como a Bulgheroni y no así a mariano Vargas.
Tejerina es Coronel retirado del Ejército, y prestó Servicio en el Grupo de Artillería de Montaña 5 de nuestra ciudad en el año 1976. Dijo haber conocido a Braga en el año 1970 cuando era cadete del Colegio Militar de la Nación, cuando él se desempeñaba en el segundo año en el cuerpo de artillería.
Sostuvo que en 1976 volvió a compartir filas con Braga en el GAM 5 y luego en el año 2002 y 2003, compartieron el cuartel de Palermo en Buenos Aires, ocasión en que se desempeñaba en la división transporte del Ejército.
Dijo Tejerina no Recordar qué funciones específicas cumplía Braga en el GAM 5, ya que este se encontraba destinado a la Batería de Comando y estando allí tenía dos opciones, un destino interno dentro de la unidad o formar parte de la Plana Mayor, por su grado militar.
Sí reconoció que llegó a la unidad habiendo sufrido un accidente automovilístico con secuelas que eran notorias. “No digo que no podía caminar, lo hacía con dificultad y en su postura se notaba”.
Al solicitarle que describa físicamente a Braga, dijo que no era un hombre atlético o que tuviera un físico cultivado. Era flaco y no participaba de actividades atléticas.
Reconoció que el GAM 5 dependía directamente de la 5ta. Brigada con asiento en Tucumán, del cual el Gral. Domingo Antonio Bussi era el superior y que habitualmente hacía recorridas por la unidad, tomando conocimiento de las actividades que allí se realizaban.
También dijo que como parte de sus funciones se reunió en una oportunidad con Bussi, pero no en el GAM 5, sino en la Jefatura de la Guarnición, que quedaba en instalaciones del RIM 20.
Tejerina dijo no recordar si había agentes de claves, sobre si se realizaron operaciones en Tucumán, que es posible que el grupo estuviera en combate. Si dejó en claro que cualquier subalterno que prestara servicio en comisión en otra unidad, quedaba registrado en su legajo y el jefe de la batería donde estaba destinado, hacía un informe de calificación para saber su condición.
El último en declarar en la jornada, fue Luis Víctor Escalante, ex trabajador de la Empresa Ledesma que vivía en Calilegua.
Contó que en marzo del año 1976, a las 2 de la mañana, un grupo armado ingresó a su domicilio y lo sacaron en pantalones cortos. De allí fue trasladado a la Comisaría de Calilegua donde le tomaron los datos personales lo vendaron los ojos y posteriormente fue trasladado con destino incierto en una camioneta.
Según Escalante, luego supo que fue llevado al cuerpo de Gendarmería en Libertador General San Martín y posteriormente al centro de detención de Guerrero, donde fue torturado.
Luego de varios días de estar en Guerrero, fue llevado a la cárcel de Villa Gorriti, donde fue alojado en el pabellón 14, donde también recibió malos tratos. Al poco tiempo, fue trasladado a la Unidad Penitenciaria 9 de La Plata en un avión blanco. “Allí nos dieron la bienvenida haciéndonos pasar por la calle de la amargura, donde te propinaban golpes cuando pasaba en una fila de penitenciarios y no podías caerte”.
Estando en La Plata, dijo que solicitó la salida del país, porque prefería estar fuera que tener una causa o estar encarcelado. En esa ocasión llegó gente de Amnistía Internacional, con quien acordó su salida, pero el 9 de julio de 1976, le dieron la libertad.
Ese día, se hizo presente el Teniente Bulgheroni, y le preguntó porqué quería irse del país, si estaba en Libertad.
Las audiencias se retomarán recién el 11 de octubre, donde continuará ventilándose la causa Álvarez García.