Juicio histórico: Cuatro testigos en la jornada 32
Con los votos de los jueces Marcelo Juárez Almaraz y Daniel Morín, el Tribunal Oral Federal de Jujuy rechazó hoy el pedido de nulidad de la ampliación de la requisitoria fiscal que realizó la defensa del imputado Antonio Orlando Vargas, director del servicio penitenciario en la dictadura cívico militar.
Vargas había llegado a juicio imputado por los delitos de privación ilegítima de la libertad de 32 personas, en las causas "Bazán, Avelino y otros" y la de Aredez, Luis y otros", y la fiscalía, las querellas de la Secretaría de Derechos Humanos y por Adriana y Ricardo Aredez, pidieron la ampliación a "tormentos" por tratarse de presos políticos.
El pedido de ampliación se fundamentó en las declaraciones, en su mayoría de ex mineros de Mina el Aguilar, quienes dijeron que durante su cautiverio en la cárcel jujeña, padecieron aislamientos por más de 40 días, no les permitieron visitas, tenían que dormir en el piso, permanecer en celda pequeña con humedad hasta las rodillas y comer en el mismo lugar donde defecaban.
La defensa de Vargas, quien se encuentra alojado en el Servicio Penitenciario Federal Ezeiza y presencia el juicio por teleconferencia, dijo que apelará a la decisión del TOF.
Los testimonios
El primero en declarar por video conferencia desde el Consejo de la Magistratura, fue el coronel (R) Horacio Ballester, testigo ofrecido por los querellantes del CODESEH (Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos)
Ballester reafirmó el plan sistemático de extermino de la dictadura en nuestro país y explicó como funcionaban las dictaduras de la época. Dijo que el proceso estaba coordinado a través del Plan Cóndor, como ocurrió en Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, Perú y Bolivia. El Plan Cóndor obedecía a resguardar y engrosar los intereses de capitales multinacionales en desmedro de políticas nacionales favorables a los pueblos con la denominada Doctrina de Seguridad Nacional. En el orden político “los países latinos debían mantener el orden combatiendo el comunismo…. Cuando se protegía la industria nacional era porque se estaba en contra de Estados Unidos y favorecía a la URSS” explica Horacio Ballester a quien el Ejército paso a retiro por no obedecer órdenes que consideró antidemocráticas y por lo tanto ilegales en 1971. Fue secuestrado por la Policía Federal durante la dictadura de Lanusse (1971-1973)
Horacio Ballester es uno de los miembros destacados del Centro de Militares para la democracia Argentina, CEMIDA, creado en 1984 por militares en retiro, contrariados por los golpes militares y la corrupción de sus camaradas golpistas.
El militar retirado dijo que a pesar de haber demostrado su vocación democrática no fueron tenidos en cuenta por los gobiernos del Dr. Ricardo Alfonsín y Carlos Menen. “Los tormentos, asesinatos, latrocinios no sólo se daban en los Centros Clandestinos de Detención” explicó. “Según lo investigado se borraron pruebas de los delitos como por ejemplo en Margarita Belén (Chaco). Nicolaides y Bignone incineraron mucha documentación y con la Ley de Amnistía se eliminó lo que quedaba. Ballester ya participó en otros Juicios por la Verdad como en el Juicio a las Juntas.
El segundo en declarar fue Raúl Edgardo Elías desde la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. El testigo se había presentado el día anterior, pero ante la ausencia de Vargas por prestar declaración en otra causa, su testimonio fue reprogramado.
El Contador Elías manifestó haber militado en la Juventud Universitaria Peronista con “Pampero” Álvarez García. Su testimonio fue presentado por la defensa del imputado Mariano Braga. Elías sufrió detención en Tucumán en junio de 1976 hasta octubre del mismo año. Dijo haber visto y charlado con “Pampero” en algún momento de esa detención aunque no recuerda su nombre ni su segundo apellido. Cuando se le pidió una descripción física, detalló que “era de estatura mediana, pelo castaño oscuro lacio, tez trigueña”
Francisco Ramoa: “A nosotros nos controlaba peor que a los presos políticos”
Así recordó la actuación de Orlando Vargas, este ex agente que trabajo en el Servicio Penitenciario desde 1969, diciendo que “era muy controlador. Con el personal hubo cambios en todo sentido”. Dijo que a los presos políticos no los trataban mal, “no los torturaban pero vivían encerrados en una celda, salían una vez por día y no recibían visitas. Era triste verlos”.
Ramoa también menciono que durante los 8 ó 10 meses después del golpe militar, el Servicio Penitenciario volvió a hacerse cargo de los detenidos. Respecto a Orlando Vargas, lo reconoce como Director de la Cárcel, que casi no salía de su oficina y pocas veces lo vio recorrer el Penal
En cuanto a otro de los acusados, Eduardo Bulgheroni, comentó que no realizaba interrogatorios, pero sí manifestó que era el encargado de los presos políticos. “Se hacía lo que el ordenaba, ni mirábamos a los presos. Había espías que se hacían pasar por presos. Una vez a un compañero le dieron cinco días de calabozo porque un preso le pidió jabón”.
Ramoa recordó a detenidos como el Carlos Doctor Cardozo, un Ingeniero, a Lazarte y Armando Tilca. El Fiscal AdHoc Pablo Pelazzo le preguntó sobre el Libro de Seguridad Interna, pero dijo que tenían prohibido verlo.
“Lo identifico porque entraba y salía siempre”
El último testigo en declarar fue Luis Héctor Valdéz, quien también perteneció al Servicio Penitenciario (1972-1995) por lo que reconoció a Orlando Vargas como Director del Penal y a Eduardo Bulgheroni “porque entraba y salía siempre”.
El testigo contó que estaba de servicio la noche del golpe y que “desocuparon el Pabellón 1 para poner los presos políticos. Vi cuando llegaban los detenidos en un camión del Servicio Penitenciario”
Recordó que era invierno cuando “sacaron a los presos para llevarlos a Buenos Aires y los volvieron a traer. Eran muchos, como 20 en el camión celular. Eran de todas partes: Mina Aguilar, Libertador, San Pedro, de aquí”. Coincidió con los declarantes anteriores respecto a que Orlando Vargas estaba en su despacho y rara vez salía a recorrer los pabellones.
La Fiscalía le recordó que en su declaración previa en etapa de instrucción (abril 2012) había manifestado que “Bulgheroni disponía de los detenidos”.
Finalizada la exposición de los testigos, el Presidente del Tribunal informó que se encuentran los informes médicos de Eduardo Bulgheroni por lo que se ponen a disposición de Fiscalía para su evaluación. Por su parte la defensa de Mariano Braga solicitó que no se realicen audiencias en el mes de enero 2013 y a cambio se intensifiquen las mismas en febrero. Respecto a la revocación de la prisión domiciliaria de su defendido, adujo nulidad lo que fue rechazado en forma unánime.
El Presidente del TOF Dr. René Casas informó que la semana próxima está dispuesta inspección ocular en Jefatura de Policía, Unidad Penal de Gorriti y en el domicilio donde fuera secuestrado Julio Álvarez García “Pampero”.