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Inseguridad en Alto Comedero: un policía cada 2000 habitantes en la “gestión” Fellner

La inseguridad, no es una sensación, por el contrario, es una materia pendiente del gobierno de Eduardo Fellner y debería tomarse con más atención. En Alto Comedero hay un policía cada 2 mil habitantes

Seccionales abarrotadas de presos;  sin material de oficina para trabajar; falta elementos de seguridad para operativos; carencia de personal;  vehículos obsoletos; son algunas de las graves deficiencias que percibe el vecino diariamente, cuando debe recurrir a la Policía por alguna urgencia o un simple trámite.

Este tema fue abordado por el Concejo Deliberante Capitalino el año pasado cuando se convocó a una audiencia pública. En esa oportunidad se expresaron opiniones y realidades de toda índole, pero el único que no escuchó ni hizo oír su voz, fue el gobierno de la provincia, ausente total de este escenario.

Hoy son los vecinos quienes vuelven a sacar a la luz el tema. Precisamente los habitantes de Alto Comedero, los que viven en el sector del Barrio Bicentenario, pusieron en el tapete el tema. El Centro Vecinal realizó dos cortes de ruta por esta problemática. El secretario de Gobierno, Juan Burgos, a fin de escuchar a los vecinos accedió a una entrevista, convocó a las autoridades de la institución vecinal, pero éstas se negaron a concurrir. Sí lo hizo un grupo de vecinos autoconvocados, existió voluntad y se arribó a una solución transitoria. Hoy ese sector tiene una custodia casi privilegiada, con efectivos que recorren permanentemente sus calles, a pie o en motocicletas. Esto denota que cuando hay voluntad y decisión política, se puede superar cualquier inconveniente.

Pero la problemática no se acaba allí, Alto Comedero tiene cerca de 100 mil habitantes, y apenas se cuenta con unos 50 efectivos para cubrir la extensa área, que abarca este sector de la ciudad y que crece demográficamente, de acuerdo a las necesidades de la población.

Es imposible brindar cobertura policial a tamaña cantidad de habitantes con tan pocos efectivos policiales, sobre todo si se tiene en cuenta que la inseguridad no se traduce únicamente en robos o hechos violentos, sino también en prevención y lucha contra la drogadicción, accidentes de tránsito, trata y abuso de menores, violencia familiar; situaciones que los vecinos sufren a diario, según se dedujo de la Audiencia pública.

“La inseguridad para nosotros no es una sensación, es una realidad. En la ciudad como en todas las ciudades del mundo, están teniendo problemas: más población, más conflictos. Pero deben aggiornarse todos los sistemas de seguridad, al crecimiento poblacional” planteó la concejal de Lyder, Alejandra  Mollón en diálogo con Radio 2 y reconociendo que la problemática existe.

“Tenemos varios problemas que nos llevan a esto; en primer lugar donde nos cuidamos mutuamente es en la familia. Hoy hay problemas en la familia, hay familias muy disgregadas, y los chicos por una necesidad laboral de los padres, están un poco más descuidados; hay otros flagelos que se introdujeron y que antes estaban de paso. Hay mucho consumo de droga en la ciudad y en la provincia y todos estos factores ayudan a que hoy estemos viviendo lo que vivimos” agregó la edil ahondando en la problemática.

Luego de la audiencia pública, quedó en claro que hay un desinterés manifiesto del Estado de asumir esta problemática y lo recalca Mollón. “Lamentablemente nunca pudimos reunirnos con el ministro, a pesar de las innumerables audiencias que solicitamos, desde el Concejo y personalmente. La conclusión nuestra es que evidentemente no hay una decisión política de abordar la seguridad como corresponde; no solamente porque no nos reunimos, sino porque uno ve que no hay repuesta a un montón problemas” apuntó.

Reflexionó en torno a una realidad, “muchas veces puede haber recursos, pero si se mal gastan, si no hay una planificación, si no hay una idea de qué es lo que se tiene que haber, puede haber muchos recursos, pero las soluciones no van a llegar”, sostuvo Mollón.

En la realidad, hay comisarías que están en condiciones deplorables; los agentes que trabajan no tienen ni siquiera lo mínimo indispensable en insumos para poder trabajar, según afirman los vecinos.

Representantes vecinales de distintos sectores de Alto Comedero, entre ellos Lucía Maizares de las 240 viviendas; Francisco Orellana, de las 84 viviendas; Roberto Rodríguez de las 117 Viviendas y Fabián Gainza del Centro Vecinal Fuerza Aérea, estuvieron en los estudios de Radio 2 y dejaron su sensación en cuanto a la inseguridad.

Lucía Maizares: “Hay mucha inseguridad, muchos robos, y constantemente durante todo este tiempo también tenemos problemas de transporte; por eso es que pedimos por seguridad. El transporte entra hasta las 11 de la noche, y hay muchos chicos que vienen de la facultad, del profesorado y tienen que entrar desde la ruta al barrio y siempre pasa algo; entonces lo que pedimos es seguridad más que nada. En la zona de los boliches también hay mucha problemática. El año pasado hubo presencia policial, pero fueron como una semana, nada más; luego es tierra de nadie”.

Fabián Gainza: “Nosotros trabajamos de manera solidaria entre instituciones vecinales de Alto Comedero, porque consideramos que es la manera de poder lograr cosas. Estamos luchando por el tema de inseguridad, por la escasez de presencia policial. No hace falta que lo digamos nosotros; el vecino, el almacenero, el carnicero, todos están cansados, del abandono del Estado provincial. Pedimos que sea incorporado en el presupuesto 2013 nuestro pedido, para la Regional 7 de Alto Comedero, que debería abastecer a las seccionales que hoy no dan abasto. Cada seccional cuenta con 4 a 10 agentes por turno, el cual tiene que hacer de chofer, carcelero, secretario. Cuando un vecino tiene una necesidad urgente, no puede contar con la presencia de la Policía. Son cinco seccionales en todo Alto Comedero, para una población de 100 mil habitantes. Nosotros queremos presencia policial en la calle”.

Roberto Rodríguez: “Todos los Centros vecinales tenemos los mismos problemas. Exigimos al ministro que nos atienda y no puede ser que desde el año pasado estamos enviando notas y no tenemos repuesta. La inseguridad es terrible; estamos hablando 100 policías por turno, es imposible  seguir viviendo así. A los chicos le roban las netbook; tienen que andar con las máquinas bajo las camperas para que no se las quiten.

Nosotros sabemos dónde se agrupan los chicos, dónde se reúnen; hemos charlado con los comisarios pero no dan repuesta. Son mayores y menores; normalmente los mayores manejan a los menores porque son inimputables. Ellos se excusan en que no tienen personal y equipamiento necesarios. En la seccional 46 no hay móviles”.

Francisco Orellana: “Lamentablemente todo lo que dijeron es cierto; lo que afirmó el obispo es real. Personalmente se lo presenté al jefe de la Regional 7 varios focos o lugares, pero lamentablemente hay que darle gracias a los pocos policías que hay por lo que hacen. Un día corriendo a trote, Infantería tuvo que socorrer a siete cuadras una pelea de muchachos que se estaban drogando. Con todo el respeto, a Alto Comedero no llega el modelo de gestión de Fellner”.
 
No cabe más comentario. Es la realidad de Alto Comedero.

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