“Hay que volver a recuperar la credibilidad de nuestras estadísticas”
Leandro Despouy el Presidente de la Auditoría General de la Nación, recalcó que “tenemos que volver a recuperar la credibilidad de nuestras cuentas, de nuestras estadísticas y de nuestras instituciones”.
En diálogo con Jujuy al Momento, Leandro Despouy hizo un análisis de los números del Indec, y recalcó que el país hoy tiene una mala imagen a nivel internacional y en ese sentido debe cambiar su actitud.
Recalcó que el Indec viene sufriendo un proceso de deterioro desde el 2007 cuando el gobierno debió cambiar tres indicadores muy importantes. “Uno es el indicativo del precio de la lechuga en enero, que hizo que el Indec lo descartara porque era excesivo y que no debía ser receptado, cuando en realidad debía darle un tratamiento estacional, que es lo que tendría que haberle dado. Después hubieron otros como las estadísticas hechas a las empresas de turismo; hubieron otros indicadores que fueron muy gráficos sobre la vocación que tenía el gobierno de alterar los resultados en vez de evaluarlo y de tratar de dar una repuesta económica. Lo fueron alterando y en el 2008 ya hubo mayor aplicación de esa desviación o de nuevas técnicas que van a ir acompañados no solamente de manipulación de datos, sino también de una implementación de políticas dentro del Indec que se va a producir la reducción de personal, equipamientos y la aplicación prácticamente forzada de indicadores que no eran lo que tradicionalmente el Indec manejaba, y que jamás habían sido cuestionados, ni a nivel nacional, ni internacional” apuntó.
En ese contexto, sostuvo que estos nuevos indicadores sí han sido observados por la comunidad internacional y han sido censurados severamente. “En el 2008 se acelera y prácticamente tenemos un Indec que en nada corresponde con las mediciones que se hacen desde el sector privado o como el que realizan las propias provincias. Antes, muchas provincias realizaban sus propios índices, que variaban mucho con los índices del Indec que están traduciendo una realidad, en la cual por ejemplo no se registran los problemas de la indigencia, de la pobreza. Debemos volver a un sistema que registre mayor transparencia, mayor veracidad y confiabilidad, porque prácticamente este proceso de deterioro de trabajo del Indec, arrastró a las provincias a que no hicieran esas mediciones y solamente hoy la hagan tres provincias, Tierra del Fuego, San Luis y La Pampa”.
A partir de su experiencia en campo de las ciencias jurídicas, económicas y sociales, dijo que es urgente, imperativo, restablecer este índice, porque ya nadie confía en el país y nadie en el exterior. “Entonces de qué nos sirve una exposición de nuestra realidad que todos sabemos que es falsa y mentirosa y que ni siquiera cumple la función de convencer a alguien. El propio gobierno se desdice, se arrepiente con su comportamiento, y permite aumentos salariales que duplican por lejos a los índices de inflación a los que el propio gobierno se aferra”.
La injerencia del Fondo Monetario Nacional en la proyección de estos índices, no nos debe preocupar, sostuvo. “Yo creo que los índices del Fondo Monetario no deben ser las cuestiones que más nos preocupen a nosotros, porque el Fondo fue un organismo que acompañó gran parte de la crisis de los 90, de una manera, diríamos, como co responsable de ese momento tan crítico de nuestra historia. Lo que sí, nos deben preocupar las opiniones de otros organismos que cuentan con una larga trayectoria y un gran prestigio y que aplican los criterios para la selección de sus índices, que las propias Naciones Unidas han establecido con el consentimiento de Argentina y que hoy son indicadores de alcance universal, pacíficamente aceptados”.
Según Despouy, “esos son los indicadores que deben preocuparnos cuando los organismos internacionales nos critican y censuran por apartarnos de esos criterios, a los que un país ha contribuido para el establecimiento a nivel universal. El manual de estadísticas de Naciones Unidas, es un manual que lo aplican muchos organismos y que nos debe inspirar para nuestro comportamiento interno e internacional, más que preocuparnos por las observaciones del Fondo Monetario, que aún cuando dice que aplica esas normas, a los argentinos nos trae muy malos recuerdos. No quiere decir por eso, que vamos a pensar que todos los instrumentos del exterior son necesariamente insanos para el país o de efectos negativos. Tenemos que vivirlo como una oportunidad, sabiendo identificar muy bien de quienes debemos distinguirnos o cuáles son los que han perdido autoridad para darnos algún tipo de consejo u observación”.
Por último, el Presidente de la Auditoría General de la Nación bregó para que la Argentina vuelva a recuperar la confianza internacional en sus índices. “Pero no le quepa la menor duda de que va a ser muy beneficioso para el país, retornar a esa senda, a esos indicadores y supongo que ese camino no va a ser fácil, porque el desmantelamiento del Indec tiene consecuencias duraderas; lamentablemente negativas porque hay que reconstruir el equipo de los técnicos, hay que volver a indicadores claros para que las estadísticas sean fiables y hace falta recuperar la confianza de la gente como la que tenía antes. Esa recuperación de la confianza va a llevar algún tiempo. Tenemos que volver a donde estábamos, que es la credibilidad de nuestras cuentas, de nuestras estadísticas y de nuestras instituciones”.

