¿Hacia dónde apunta el ajuste de Morales?
Sin dar demasiadas precisiones, el gobernador reconoció que los números del ministerio de hacienda no cierran y que el gobierno nacional no está dispuesto a seguir financiando el bache fiscal que arrastra desde hace décadas la provincia de Jujuy.
Sin embargo, en ese debate cabe preguntarse cuáles son los gastos que el estado jujeño realiza en forma indebida e ineficiente y de qué forma los puede evitar.
Allí es donde la mirada se posa sobre la política.
El esquema es relativamente sencillo: como desde hace años la creación de empleos en el sector privado es mínima e imperceptible, las nuevas generaciones que año a año se incorporan al mercado laboral miran a la política como una salida segura y, en algunos casos, muy rentable.
Allí es donde aparece el aporte cuasi perverso de los partidos políticos.
Tanto el peronismo como el radicalismo utilizan y se sirven de esa mano de obra ociosa que cada año se acumula porque no encuentra oportunidades en el sector privado, y los utiliza en forma clientelar para sumar votos, de múltiples maneras.
Una vez que el trabajo proselitista y electoral está cumplido, la gente reclama sus lugares dentro de la administración pública.
Así nacen los cargos de coordinadores, asesores, asesores de asesores, secretarios, personal adjunto, entre decenas de denominaciones políticamente correctas, creadas para devolver favores ubicando dentro de las reparticiones públicas a gente que el Estado no necesita.
En los hechos, la legislatura, el concejo deliberante y los ministerios han sido invadidos por militancia en los últimos años, y los ganadores de cada elección han inflado los presupuestos para poder corresponderla.
La gran pregunta surge allí: el gobierno de Gerardo Morales ¿ajustará el gasto político con el que financia su militancia?
Y si no ¿cuál es el plan? ¿Cuántos millones busca ahorrar el gobierno en su 2018 de austeridad?
Aún no se conoce los números que el gobierno maneja, ni cuáles son las áreas que planea “ordenar”.
Sólo se habla de un ajuste cuyo impacto, por ahora, nadie conoce.