Gobierno anuncia mega obras, descuida hospitales y firma acuerdos precarios con médicos
Esta es la tercera ocasión en que el gobierno provincial, anuncia la realización de obras en el Barrio Alto Padilla, relacionadas con la instalación de la Ciudad Cívica y los Tribunales Federales.
La noticia se dio a conocer con grandes títulos en los principales matutinos jujeños. Tendrá una inversión inicial de 200 millones para la Ciudad Cívica y otro monto similar para la sede de la Justicia Federal, valores actualizados a la fecha. De haberse concretado estos anuncios en su debido tiempo, seguramente hoy ya tendríamos dos casas de gobierno y una por hacerse de nuevo.
Pero este proyecto concretamente se viene trabajando desde que asumió su último mandato y fue propuesta con la creación del Ente Regulador de Planificación Urbana, a cargo de Alberto Busignani, organismo que seguramente trabajó en la planificación y en los detalles para el mega proyecto, que contempla la construcción de edificios públicos para la Unidad Gobernación que afectará a 3.500 metros cuadrados y la construcción de una sede para los Juzgados Federales, en un espacio de entre 4 y 5 hectáreas y diez mil metros cuadrados cubiertos.
El gobernador prometió un nuevo Centro Cívico y sede de la Justicia Federal, pero no resuelve el conflicto de los trabajadores de la Justicia Provincial, que hoy no está prestando un servicio adecuado a los ciudadanos.
Según lo expresó el presidente del Colegio de Magistrados, quien debe resolver este conflicto no es el Superior Tribunal de Justicia, sino que tiene que haber una decisión política del Poder Ejecutivo con participación de la Legislatura. Queremos un nuevo centro judicial y no prestamos a la Justicia.
La salud pública también está resentida porque no se afectan fondos. Con los médicos buscan aunque sea un acuerdo precario para “destrabar” el conflicto que en época electoral le hace mucho daño al gobierno. Los hospitales del interior de la provincia, sufren la pobreza estructural, edificios que se caen y sus autoridades no encuentran contención en el gobierno.
En todos los casos, tanto para la obra pública como para hospitales y los problemas salariales, Fellner debe acudir a la Nación para obtener los fondos, lo que significa que no se priorizan las necesidades.
Se da prioridad a los proyectos donde se pueden “manotear” fondos y no aquellos que pueden resolver la tremenda deuda social. Casi el 50 por ciento de los jóvenes jujeños no estudia ni trabaja. Si esto se resuelve le aportaría más votos a su alicaída imagen.
¿Cuál es la prioridad que tiene la provincia para el gasto o la inversión de los recursos? Esta no es una prioridad; no sería prioridad la situación edilicia de las escuelas, que están en estado deplorable.
Si la deuda social estuviera saldada, o por lo menos controlada, estría bien impulsar estos megaproyectos. Pero esa deuda social se ha profundizado, hay más pobres, hay más inseguridad, no hay inversiones para el desarrollo del sector productivo. ¿Qué se hace con una “mega casa” de gobierno, con una mega Legislatura, si no hay escuelas y hospitales en buenas condiciones?, sin obra de infraestructura para desarrollar las economías del interior y el turismo. Esto es tener criterio y saber interpretar la realidad.
Pero si se trata de mega obras, recordemos que la nueva Terminal de Ómnibus se anunció hace diez años al igual que la maternidad. La ruta Jujuy – Yala lleva cuatro años. Es decir que esta nueva obra que se anuncia, se concluirá después del mandato de Fellner. Además para que finalice en los tiempos previstos, dependerá de cómo le vaya a la presidenta en las elecciones de fin de mes y cómo se haga la distribución de los fondos.
También se quiere refuncionalizar el casco histórico y llama la atención en este sentido, porque es una tarea que le corresponde directamente al municipio capitalino.
Se habla de la refuncionalización del Cabildo, que será vinculado con la Plaza Belgrano y de la Casa de Gobierno. Pero edificio del Cabildo debería volver al municipio capitalino, porque históricamente siempre le perteneció y allí funcionó la primera sede comunal.
Ningún funcionario municipal estuvo en el acto donde se anunció la mega obra y llama la atención porque se trata de obras que se realizan en el ejido urbano municipal; se trazarán nuevas calles y allí el municipio tendrá que brindar servicios y no puede estar ajeno a este emprendimiento.
El economista y candidato a diputado Carlos Aramayo, dijo al respecto que “el centro del comentario tiene que ver con las prioridades que da un gobierno en relación a la realidad económica y social de la provincia. Jujuy hace treinta años es gobernada por el mismo sector político. En este tiempo hubo veinte años donde la provincia estuvo bastante estrecha en recursos; no se recibían fondos nacionales porque la economía nacional estaba en crisis. Pero a partir de hace diez años este es un gobierno privilegiado por los fondos nacionales, invertidos en sectores que no eran prioridades desde el punto de vista productivo. Este es el debate que venimos haciendo”, afirmó.
Otras de las dudas surgidas, es la prioridad que tiene la provincia para el gasto o la inversión de los recursos. Esta no es una prioridad para la provincia, porque hay una gran deuda social de los jujeños con casi el 50 por ciento de los jóvenes jujeños que no estudian ni trabajan. ¿No sería prioridad la situación edilicia de las escuelas, que están en estado deplorable?
“La provincia pasó de tener un gasto público de 570 millones de pesos en el 2003 a un presupuesto de aproximadamente 11 mil millones de pesos. Esos fondos no fueron aplicados con un criterio que pusieran en marcha otro tipo de estructura productiva para la provincia de Jujuy, no. Lo que se hizo es tomar los enlatados que mandaba la Nación, particularmente al Ministerio de Infraestructura, Planificación y Servicios Públicos, y aceptarlos como si fueran mandados del cielo para hacer obras, que no eran prioridad para la provincia de Jujuy” apuntó Aramayo.
Según el candidato a diputado provincial por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, “lo que es prioridad para la provincia es modificar la estructura productiva, porque si lo modificás, lo hacés con la estructura ocupacional y social de la provincia. Si yo tengo que hacer un balance de la cantidad de recursos que recibió la provincia de Jujuy para hacer obras como el acceso sur, el puente Paraguay – Yala, la nueva terminal o la mega Ciudad Cívica, teniendo una Casa de Gobierno que funcionalmente puede resolver muchísimas cosas…”.
“Se necesita mucho menos de la mitad de eso, para poner en producción y recuperar las tierras de manantiales, 30 mil hectáreas que están sin poder cultivarse por un problema de salinización. La obra que se necesita es menos de la mitad de esta inversión. ¿Esa Casa de Gobierno es una prioridad para la realidad económica y social de la provincia? No”.
Carlos Aramayo recalcó que “se usaron recursos de origen nacional para hacer obras que no eran prioritarias, pero sí tenían un objetivo de bolsillo para funcionarios que se hicieron millonarios. Y basta ver cuando uno recorre barrios donde se asientan estos nuevos millonarios, donde está una parte de lo que llegó a la provincia proveniente del Tesoro nacional”.
Consideró que “así como no existen prioridades para la producción no existen planes para modificar la estructura productiva por la vía de las pequeñas y medianas empresas, fundamentalmente para la deuda social que tiene la provincia”.