Fernando Frías: Del relato a la intolerancia
El ministro de Infraestructura de la provincia, Fernando Frías, cortó súbitamente la comunicación telefónica cuando un periodista de Radio 2 le preguntó sobre las obras que se ejecutan o falta ejecutar en Ciudad Perico.
La actitud del funcionario público, denota su falta de capacidad para responder a los planteamientos de la sociedad y sobre todo en temas muy cuestionados como la obra pública.
En la ciudad tabacalera se tejió un manto de dudas a partir de proyectos que se anuncian, se gestionan fondos, pero nunca se terminan de ejecutar. En el caso de aquellas obras que se finalizan, son cuestionadas por su alto precio y baja calidad.
Esta parece ser un constante de la administración Fellner y en ese sentido el ministro de Infraestructura, un avenido abogado que muy poco conoce sobre obra pública, denota que está en esa función únicamente para gestionar y pedir fondos y no para planificar o velar para la ejecución de obras que hacen al crecimiento de una provincia.
El ministro Frías realizó declaraciones en un diario local ponderando la gestión de un intendente que “gestiona y trabaja mucho por la comunidad”, según su concepto. Pero el periodismo tiene la obligación de preguntar si visitó Ciudad Perico o a qué ciudad fue para apreciar esa realidad. “Yo no soy quién para hablar de la gestión de Ficoseco, lo que veo son las obras que se hacen y la gestión que tiene a nivel nacional el intendente y la gestión que hace en mi ministerio en cuanto a obras para la ciudad, en cuanto a lo que podemos colaborar o iniciar gestiones en Buenos Aires” justificó.
Endureció su posición, sosteniendo: “No soy encuestador ni soy periodista para andar preguntando cómo es la gestión del intendente. Lo veo desde mi óptica; si es la opinión de la gente, la respeto, pero no tengo tiempo de estar viendo qué opina la gente. Sí puedo opinar por mi conocimiento personal, por las gestiones que se hacen y las obras que estamos ejecutando por gestión del Intendente”.
Sería importante que en este caso, el ministro escuche a la gente, al vecino o al ciudadano común para conocer esa realidad, porque precisamente desde Radio 2, se intentaba estar al tanto del ministro, en qué se basaba esa opinión, teniendo en cuenta que Ficoseco es muy cuestionado en su propia ciudad por la la obra pública, que se gestiona y no se ejecuta, según apreciaron numerosos vecinos y dirigentes políticos.
La conversación con el funcionario estaba bien encarrillada hasta que se le empezó a enumerar una serie de obras que no se ejecutaron y que están íntimamente ligadas a la falta de rendición de cuentas que hace cuatro años no realiza el intendente periqueño ante el Concejo Deliberante.
Ante la consulta sobre esa situación, Frías respondió, “usted me habló por un tema de obras, si usted quiere ponerme en una parte política…, en las rendiciones de cuentas del intendente, está el Tribunal de Cuentas, la Justicia, supongo el Concejo Deliberante. No necesito que me haga ningún repaso de las obras” afirmó en tono molesto y luego cortó la comunicación.
Cuando alguien se sale del relato, brota la intolerancia y así reacciona un funcionario cuando el periodismo tiene preguntas para hacerle. El ministro con ese gesto de intolerancia decidió cortar la comunicación. Esta fue la reacción de un funcionario que está enquistado en su sillón de mando, al igual que el gobernador de la provincia, que desconoce las realidades del interior y en el fondo sucede en su propio ministerio.
Tal vez, Frías por tener otra formación que no es precisamente vinculada a su actual función, desconoce la realidad. Pasó lo mismo hace unos días, cuando Fellner decía que la provincia “es un modelo a imitar”, apreciación totalmente descontextualizada de las circunstancias actuales, precisamente porque se lleva de los dichos del entorno y no palpa la realidad recorriendo la ciudad, la provincia.
La intolerancia de los funcionarios se manifiesta inexcusablemente cuando el periodismo no pregunta sobre el relato oficial y está todo bien. Cuando se pregunta sobre lo que realmente dice la gente, aparece la reacción de los funcionarios sin maquillajes que cuelgan el teléfono para no dar repuestas, al mejor estilo del ministro Hernán Lorenzino que protagonizó un bochorno en la TV griega, cuando le preguntaron por la inflación y se escapó.
Si Frías estaba en el estudio de televisión de Canal 2, seguramente hacía lo mismo; se escapaba o salía corriendo como única reacción ante la impotencia, el desconocimiento y la falta a la verdad.
Pasarela Escuela Agrotécnica, obra que no se realizó; el canal de la muerte, derivador del dique Las Maderas, que se prometió y no se cumplió; del 85 al 90% de los lotes en el marco del Programa un Lote para cada Jujeño, no tiene ningún servicio; la planta depuradora de agua descartable que se construyó hace dos años atrás; la cárcel Federal prometida en Perico; los desagües pluviales, el acceso a Perico, son algunas de las obras que el Ministro Frías debe responder en cuanto a su ejecución y esperamos que al menos lo haga por las redes sociales o internet, vínculos mediante los cuales va a poder explayarse sin que nadie lo cuestione; menos un periodista.

