Fellner excluye a los jujeños de la política nacional
La política de “exclusión” del gobierno de la provincia, contradice con el discurso del gobernador Eduardo Fellner cuando dice no "prometer nada, sino decir que vamos a seguir haciendo esto".
Lanzado de lleno en la campaña política por el Frente Para la Victoria con miras a las PASO 2013, el mandatario intenta imponer los candidatos de este nucleamiento político utilizando toda la estructura y obras del estado nacional.
La exclusión significa que “hay grupos que tienen limitado el disfrute de las oportunidades económicas, sociales, culturales y políticas existentes en la sociedad y afecta a grupos culturalmente definidos y se encuentra inmersa en las interacciones sociales”, según definió la Organización de las Naciones Unidas en 1998.
Eso es lo que precisamente sucede en la provincia de Jujuy con la política del gobernador Fellner que tiene marginados a distintos sectores de la sociedad, al acceso y ventajas de las políticas económicas y sociales del gobierno nacional, aunque quiera imitar acciones que son propias de la petulancia de la Presidenta.
Raúl García Goyena, diputado provincial, analiza el discurso del gobernador Eduardo Fellner y subraya: “Mi abuelo decía ‘Todo se ve de acuerdo al color de cristal con que se mire’. No sé con qué color de cristal mira Fellner su gestión. La pregunta sería seguir haciendo qué, porque una de las cosas que caracteriza el gobierno de Fellner es el no hacer. No quiere tener problemas; no se mete; deja que los problemas se arreglen solos; arman la cosa desde una visión demagógica para tener la mejor relación con el conjunto de la gente, pero sin darle solución. Por ejemplo, hace dos años fue el desastre de Libertador donde habían prometido ‘Un lote para cada familia que lo necesite’, que sería ejecutado en un lapso de seis meses. Son 46 mil familias que los necesitan y creo que entregaron seis o siete mil lotes. A este ritmo van a llevar diez años entregando lotes”, apuntó el legislador.
Imitar a la presidenta en determinadas acciones, no significa que quien lo haga sea más o menos Kirchnerista, eso es claro como el agua. Al parecer esa es la actitud del gobernador, según Goyena, “Fellner ha tomado la costumbre del gobierno nacional. Ellos tienen un discurso, le meten con ese discurso y convencen con lo que dicen, pero no con lo que hacen. Este gobierno se caracteriza porque hace equilibrio para no tener problemas con nadie, pero lo cierto es que traslada entonces los problemas al conjunto de la población. Estamos con limitaciones con el tema empleo; uno de los temas que más siente la gente. Esta provincia que tiene más de 110 mil planes sociales; está bien que exista el plan social para la gente que de pronto lo necesita”.
Trasladar esta sensación de la realidad es fácil, según el dirigente radical. “Uno ve la autopista de entrada a Jujuy. Podrán decir que tienen algunos errores, pero le puedo decir que linda o no linda, en vez de gastar ese “fangote” de plata, la podrían haber utilizado para canales de riegos para habilitar la producción. De entrada tenía 10 mil puestos de trabajo más un elemento generador territorial. Obras son amores y no buenas razones, pero esta gente tiene el discurso de que “hicimos mucho”. No le dan importancia a la generación de empleo, no dinamizan la economía, recién ahora se está moviendo la minería después de 15 años de gobierno. Es como que se le va la mano a los muchachos y ellos se auto alaban y dicen que está todo bien, la provincia está con conflicto permanente, con cortes, con reclamos. Tenemos problemas con el Frente de Gremios Estatales; amenazan con no comenzar las clases frente después de las vacaciones y esperan que los problemas se solucionen solos”, apuntó.
Según Goyena, el gobernador impone el discurso del kirchnerismo, ocultando realidades sociales. “Esa es la más fiel costumbre del kirchnerismo. Creo que Eduardo Fellner se contagió de Cristina. Las cosas, buenas nosotros las reconocemos, pero es como que la soberbia les ha ido haciendo perder el sentido. Tienen el mismo estilo que la presidenta; quieren ser autoritarios, quieren que las cosas que ellos dicen sean ciertas, y no lo son. Si dicen que hay una inflación del 105 por ciento, saben que nadie se lo cree. ¿Vos no te sentís como un estúpido cuando te dicen en la cara que tenés una inflación del 10 por ciento y sabés que no baja del 20 ó 25 por ciento? Siento que nos están tratando como a tarados”.
Finalmente coincidió con la opinión de muchos sectores del peronismo que consideran que muchos justicialistas se acomodan a los modelos vigentes. “En e justicialismo en sus diversas variables, con el viejo cuento del movimiento, hoy pueden estar con Menen, mañana con Kirchner, pasado con Massa y luego criticarlos a todos. Antes todos eran menemistas, pero ahora lo ven con cara de asco y lo critican como si fuera el peor de los enemigos. Habla de Kirchner como Dios. No le da vergüenza cambiar así como uno se cambia de medias; sin ningún complejo se cambian. Massa es igual que Cristina, pero con un poco más de práctica para no tener esa afirmaciones contundentes que terminan molestando a la gente”.

