El Gobierno decidió desdoblar la reforma laboral
El plan que puso en marcha la Casa Rosada -que ideó y está ejecutando el jefe de Gabinete, Marcos Peña -, tiene por objetivo subdividirla para aprobar algunos puntos sobre los cuales no hay discusión. Así, la primera norma que el presidente Mauricio Macri enviaría al Congreso incluirá el blanqueo de trabajadores informales, los esquemas de capacitación laboral o beneficios como extender licencias por paternidad.
Tras tomar la decisión de suspenderla convocatoria a sesiones extraordinarias, ahora volvió sobre sus pasos y reflotó una vieja idea: fraccionar la reforma laboral. Y aunque no hay plazos, ni siquiera se confeccionó un cronograma, el Gobierno apuesta a aprobar la mayor parte de la norma primigenia antes de fin de año.
"Nosotros dijimos mucho, el año pasado, durante la campaña y el último año del gobierno que no hay una reforma laboral, que las reformas que hay que hacer, en el mercado laboral, para generar más puestos de trabajo, para formalizar los trabajadores en la informalidad, para generar capacitación para los trabajadores excluidos, actualmente y los que puede quedar excluidos por los cambios tecnológicos, es un trabajo de todos los días, que incluyen acuerdos sectores", dijo ayer el ministro coordinador.
Tras el duro comunicado que dieron ayer Hugo Moyano , Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, en el que rechazaron el programa económico de Macri y a la pauta salarial del 15% para las paritarias, el Gobierno le hizo un guiño a los gremios más moderados. "Lo que no podemos aceptar es no debatir cambios, en un sistema laboral injusto, desigual y obsoleto en muchos planos. Y eso es lo que queremos hacer y lo queremos hacer dialogando con los sindicalistas, los trabajadores, los gobiernos y la sociedad, en general", dijo Peña.
En la hoja de ruta que se propuso el Gobierno también asoman muchos cambios que no irán al Parlamento. Como sucedió con el megadecreto para simplificar trámites y bajar costos de producción y con el decreto que dio de baja la paritaria nacional docente y con el que licuó el poder de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), desde la Casa Rosada también advirtieron que "tomarán las decisiones que hagan falta".
Fuente: La Nación