El Gobierno concurre a la Justicia para vindicarse por las acusaciones de la Intersindical
Con el diálogo interrumpido por la decisión unilateral de los funcionarios provinciales de levantar la mesa de negociaciones y comunicar en conferencia de prensa el bono de fin de año, los dirigentes gremiales optaron por profundizar los planes de lucha y el nivel de conflicto.
La semana pasada, los gremios nucleados en la Intersindical de trabajadores del estado decidió llevar la protesta a la casa del mismísimo gobernador Eduardo Fellner.
Allí dejaron bien en claro su postura: de acuerdo a la información que ellos manejan el Gobierno de la provincia cuenta con fondos frescos disponibles para afrontar la discusión salarial y el pago del bono de fin de año en mejores condiciones.
Sin embargo, según los gremios, los funcionarios eligen no discutir y pagar menos de lo que podrían, para desviar esos fondos sin que se sepa el destino.
Ante tamaña denuncia, los funcionarios de la provincia se vieron obligados a abandonar el silencio y recurrieron a la justicia en busca de su vindicación.
Tanto el ministro de hacienda Ricardo Pierazzolli como el ex ministro de Gobierno, Oscar Insausti negaron las acusaciones.
Sin embargo, la transparencia sigue siendo una cuenta pendiente para el Gobierno provincial. En medio de un prolongado conflicto, los funcionarios rehúsan mostrar públicamente las cuentas de la provincia, explicando a la sociedad cuáles son los fondos que administran y con qué criterio lo hacen. Por el contrario, evitan referirse al tema y con declaraciones ambiguas, intentan justificar que los recursos escasean.
Otro problema de los funcionarios es su falta de credibilidad. Tanto
Pierazzolli como Insausti, acumulan en sus gestiones compromisos firmados con los trabajadores que no han honrado.
Así lo demuestra la crisis policial de diciembre de 2013 y el acta acuerdo de agosto del mismo año firmada con la Intersindical. En ambos casos, Oscar Insausti en su rol como ministro de Gobierno se comprometió a realizar concesiones que jamás se cumplieron. Tras ello tuvo que abandonar su cargo, aunque siguió formando parte del gabinete, en una función de segunda línea, desde la Secretaría General de la Gobernación.
Lo cierto, es que a 14 días de la finalización del año, el Gobierno de la provincia lleva el conflicto con los trabajadores estatales a su punto más álgido y descarta el diálogo como vía de solución.