Coparticipación: Jujuy recibió $6.750 por habitantes durante el 2012
Sin sumar el Fondo Federal Sojero, Jujuy recibió $ 4.353 millones durante el ejercicio 2012. Los Municipios están postergados en la coparticipación de los recursos. Sin embargo Intendentes y Diputados permanecen en silencio.Si se suma la soja, se eleva a $ 6.750.
Dos semanas atrás el gobernador Eduardo Fellner sostenía que no se puede ir a reclamar la coparticipación con la “libreta del almacenero”, en alusión a los pedidos desprolijos que realizan las provincias más importantes del país, entre ellas la gobernada por Daniel Scioli.
También sostuvo que no se dejará meter la mano en el bolsillo, dando a entender que Jujuy realiza un importante esfuerzo en aportes, y que la sumisión da derechos; por lo que el reparto que realiza nación hasta ahora no se debe interrumpir, excepto tras un análisis en conjunto, que sería bueno establecerlo si la presidente convoca.
Fellner obvia la composición actual de la distribución de los impuestos coparticipables, ya que en cualquier discusión que hubiere, a Jujuy le harían grandes reproches por lo que seguramente pasaría a recibir menos aportes.
Mientras que cada ciudadano de la provincia de Tierra del Fuego recibió durante 2012 $14.959, la provincia de Buenos Aires obtuvo ingresos 7 veces menores ($2.103).
Por su parte Jujuy ($6.750) recibió 3, 3 veces más que Bs As.
Claro que existen coeficientes para equilibrar las asimetrías regionales, pero todos esos factores salen de la lógica al justificar una distribución mas sujeta a posiciones políticas que a derecho, por ejemplo podemos admitir que Bs As esta industrializada, pero recibe las migraciones internas de las provincias del interior que no ofrecen empleo formal, entre ellas Jujuy; pero Tierra del Fuego es de acuerdo a la cantidad de habitantes, más industrializada que Bs As y recibe además 7 veces más aportes.
Conociendo los importantes aportes que recibe la provincia de Jujuy, la pobreza de sus ciudades resulta inadmisible, por lo que una ley de coparticipación no puede esperar, ya que no pude haber índices negativos en la calidad de vida de los jujeños con asignaciones en el orden de los $6.750 por habitante.
Haciendo una comparación el Municipio de San Salvador debería recibir $1.350 millones, sin contar los fondos sojeros: Para ser justos hay que restar los gastos estructurales del gobierno provincial, aunque también hay que sumar otros rubros coparticipables que recibe Jujuy, que no están en el informe.
Sin lugar a dudas, es indispensable que en algún momento se debata en el país el reparto de fondos existente, de manera integral. Esto implica que las necesidades económicas o fiscales de cualquiera de cada una de las 25 partes involucradas en la discusión (la Nación, las Provincias y la CABA), no debieran buscar ser resueltas a través de soluciones individuales, ya que se da en el marco de lo que en economía se denomina un “juego de suma cero” (lo que gana un actor necesariamente lo pierde otro).
Resulta evidente la dificultad de obtener el suficiente consenso para lograr corregir el estado actual de la situación. Pero año tras año se hacen más ineludibles las señales de la necesidad, ya no de una reforma, sino de un nuevo marco regulatorio integral para la generación y reparto intergubernamental de los recursos en nuestro país, que incorpore todo lo necesario para que la misma gane en eficiencia, equidad y transparencia.
Pero sin duda, Jujuy tiene un problema enorme que resolver, ya que de nada servirá un nuevo régimen nacional si la provincia a su vez no es equitativa, ni transparente con sus gobernados negándose sistemáticamente a discutir una ley de coparticipación provincial, por lo cual el debate debe ser propuesto por todos los sectores de la provincia.
Eduardo Fellner jamás cumplirá con la Constitución en cuanto a presentar la cuenta de inversiones a su provincia (rendición de cuentas) ya que saltará a la luz la ausencia de criterios racionales que promuevan la distribución de los recursos para el desarrollo definitivo de cada municipio.
Tampoco la oposición convence con sus declaraciones tibias, aisladas, sin encadenamientos a acciones conducentes, ni control, ni denuncias, ni plan de acción.
Jujuy pertenece a la República que creció la última década a un promedio del 7,8%, Jujuy también recibió parte de ese derrame, pero el aumento de las transferencias no significó inversiones, ni desarrollo en sus comunas, ya que el silencio cómplice de los legisladores, sobre todo los oficialistas y de los propios intendentes de las ciudades mas importantes y de los pueblos jujeños, optaron por servir al gobernador y no a sus representados.

