CFK: “Los que reciben fondos no merecen ser gobierno”, ¿la alusión le toca a Fellner?
“Todos aquellos que reciben fondos, no merecen ser gobierno”, la alusión se la hizo la presidenta Cristina Fernández al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, pero le toca de fondo al gobernador Eduardo Fellner.
Las declaraciones de la Presidenta dejan en evidencia los enormes recursos girados a los gobernadores e intendentes que sin embargo no logran realizar una gestión de integración e inclusión social, por dar preferencia a “proveedores amigos”.
El pedido de retomar la discusión por la coparticipación en la cual el gobernador de Jujuy participó de manera tibia, disparó un fuerte cruce de parte de la presidenta Cristina Fernández, quien descalificó las pretensiones de los gobernadores al asegurar que “todos aquellos que reciben fondos, no merecen ser gobierno”.
Esta sentencia tiró por el suelo la gestión de gobierno de Eduardo Fellner, que el relato local intenta imponer sobre la sociedad jujeña.
La nación le giró a la provincia de Jujuy durante el año 2012 $6.750 por habitante, suficiente dinero para dar un giro al desempleo, incentivar la producción e invertir en la mejora del sistema educativo, sanitario y de seguridad.
En cuanto al Fondo de Federal Solidario (Soja) desde Nación le giraron durante el 2012 a Jujuy $650 por habitante, de cuyo monto el 30% le corresponde de manera directa a los municipios y el otro 70% puede ser tomado por planes de los municipios que deben presentarse a la provincia.
Salta por ejemplo creó el Fondo de Desarrollo Provincial, que sirve para realizar obras municipales, superando de este modo el 30% asignado, pudiendo llegar a un 60% o 70% de acuerdo a la eficiencia de los programas presentados.
Tomando esta relación deducimos que un municipio como el de San Salvador de Jujuy debería recibir 46,3 millones anuales a un promedio de 3,6 millones mensuales. Pero si hubiera un mecanismo como un Fondo de Inversión Provincial le daría derecho a gestionar hasta la suma de 130 millones que es la asignación global anual que le corresponde.
Así un municipio como el de la ciudad de Perico tendría que recibir 32,8 millones globales, de los cuales le corresponden por transferencia directa el 30%, es decir 10,8 millones, casi un millón de pesos mensuales.
Se sabe sin embargo que en el presupuesto 2012 la municipalidad de Perico sólo declaró 3,44 millones dejando tantas dudas que los términos con que se refirió la presidenta a todos los que reciben fondos y sin embargo no dan soluciones esperanzadoras, realmente “no merecen ser gobierno”.
Los intendentes de Jujuy lejos de ser reos del sistema vigente con que se distribuye actualmente la Coparticipación, sabiendo de los números reales que maneja el gobierno de la provincia, consienten las miserias de sus comunidades con su silencio y falta de estrategia para solicitar una ley que equilibre las asignaciones de una manera más racional.
A pesar que en Jujuy el “Cristinismo” también se hizo de una alta cuota de imagen negativa de gestión, cosecha por estos días adhesiones por las declaraciones que realizó Cristina, quien además de tocar directamente a Daniel Scioli, que gobierna una provincia donde el fondo sojero es tres veces menor por habitante al que recibe Jujuy, proporción que también se da en la coparticipación general, es señalado como ineficiente.
Imaginen los términos que le corresponderían al gobierno de la provincia de Jujuy que posee beneficios incuestionables en materia de distribución per cápita, pero que sin embargo presenta un cuadro de desempleo preocupante, una tasa industrial decreciente desde los últimos 15 años, con tasas de calidad de servicios negativas en materia de salud, seguridad y educación y no tiene empacho en presenta en la legislatura un presupuesto 2013 con una estimación de deuda de 600 millones.
Indudablemente hay un agujero financiero en la provincia, ya que los giros de nación superan el reparto real que se realiza, se dice que existen demasiados proveedores amigos, tanto en las estructuras municipales como en las del propio gobierno provincial cuya participación absorbe enormes recursos, encareciendo los servicios y elevando los costos de obra pública, por lo que los recursos se comprimen, no son suficientes.

