Jujuy | Polémico

Empresas obligan a choferes a pagar los daños de sus unidades

Los trabajadores aseguran correr con el gasto ante cada incidente; intentan extremar los cuidados de cada coche, aunque haciendo notar que hay imponderables que escapan a su responsabilidad en el manejo.

“¿Qué es la vida del seguro?”, podría preguntar con ironía alguno de los trabajadores envuelto en una, al menos polémica, situación. 

Según expresan con preocupación choferes de las líneas urbanas de San Salvador de Jujuy que pidieron reserva, las empresas adoptan como modalidad descontarles de sus salarios los daños que sufren las unidades tras cada recorrido diario. 

Si bien algunos pueden interpretar la medida como una forma de extremar el cuidado y la precaución a la hora de manejar, no es menos cierto que en el manejo diario ocurren imponderables que exceden la responsabilidad de los conductores. 

No por nada existen compañías de seguros que recaudan millones de pesos para dar cobertura, precisamente, de los accidentes diarios que ocurren en el tránsito citadino. 

Preocupados por una situación que, según dicen, es característica en todas las empresas de la Capital jujeña, los trabajadores han optado por dos estrategias: pedirle a la municipalidad que mejore la condición de las calles y la poda de los árboles en las paradas de colectivos a los fines de disminuir el riesgo de daño a las unidades, y por otro lado, hace trascender una situación que se presume como irregular. 

Choferes de unidades que realizan recorridos por avenidas Marina Vilte, Carahuasi y hasta el Sector B4 de Alto Comedero reclamaron por el mal estado de las calles y la falta de poda de los árboles que no les permiten acercarse a las veredas en las paradas correspondientes sin dañar la unidad.

Lamentablemente esta situación ha ocasionado hasta caídas de pasajeros  mayores de edad  que intenta subir o descender de los colectivos y no puede hacerlo con facilidad por que la unidad no se detiene al margen de la vereda, en algunos tramos se forman lagunas cuando llueve  por los pozos y no hay tampoco cordón cuneta.

Esto no es ninguna  novedad para los autoridades ya que los reclamos se hicieron en repetidas oportunidades y en el caso de los arboles con sus ramas rompen  ventanillas y  espejos. 

Lo llamativo del caso es que, según cuentan los conductores, las empresas les descuentan todos estos daños, que en muchos de los casos deben hacer frente a descuentos importantes de sus haberes.

Si a esta situación se la suma la exigencia en el  cumplimiento de horarios, llegar a tiempo sorteando todos los baches y no romper elásticos cuando recorren las arterias a cierta velocidad para llegar y se topan con un pozo, se complica la el panorama para el chofer y su realidad se torna estresante e injusta. 

¿Y si paga el seguro? La polémica está abierta.