Jujuy | Polémica

Tabaco: atraso y desconfianza en torno al Fondo Especial

El gobierno nacional depositó 100 millones el pasado 5 de julio, pero los productores no vieron un peso; las deudas de la cooperativa serían la traba que impide los depósitos. Enteráte por qué.

La cuestión tabacalera se está convirtiendo de a poco en un nuevo karma para el Gobierno provincial, los productores ven cómo la realidad del sector se deteriora de manera paulatina. El FET sigue siendo un problema sin solución.

El 5 de julio desde el Gobierno Nacional depositaron 100 millones de pesos del Fondo Especial del Tabaco.  La transferencia estaba dividida en 27 millones para la lucha anti granizo y 73 millones para los productores, hasta ahí los productores veían cómo llegaba un bálsamo a sus escuálidas cuentas.

Sin embargo, fue justo ese momento cuando comenzó una nueva peregrinación para lograr hacerse de los dineros que les corresponden por su producción.

Los días pasaban y el dinero no llegaba hasta la Cámara del Tabaco, ente encargado de pagar a los productores.
Silvia Giacoppo, heredera de la banca de Gerardo Morales en el Senado de la Nación, y ahora candidata a seguir en el cuerpo patricio, difundió entre los grupos de WhatsApp el siguiente mensaje “…La próxima semana plata en los bolsillos.

Por fin llegamos ahora juntos a sacar el sector adelante. Gracias, gracias, mil gracias por confiar en nosotros…” (sic)

Ante la ya evidente demora, este mensaje funcionó como un fulminante disparador para que los productores comenzaran a descargar su ira ante la cartera que conduce Juan Carlos Abud Robles y sobre la humanidad de Pedro Pascuttini, a quien acusaban de no mover el andamiaje de la Cámara de Tabaco para poder cobrar el FET.

Merced al sustancial incremento de la presión que ejercían los productores, agentes de la Cámara del Tabaco se apersonaron a Tesorería de la Provincia para hacerse de los dineros del FET. Grande fue la sorpresa cuando en la oficina gubernamental le comunicaron que nada había para cobrar.

Ya había trascurrido 10 días de la transferencia del FET.

Abud Robles adjudicó la demora en el pago a “problemas burocráticos…” (sic), repuesta que dejó para nada conformes a los productores que comenzaron a especular sobre los motivos reales de semejante atraso.

“Si los productores deben dinero… pues que paguen…” dicen que Gerardo Morales afirmó cuando se enteró que la Cooperativa de Productores Tabacaleros debía 2 cuotas de 2,5 millones de dólares cada una de un préstamo total de 15 millones de dólares en el Banco Macro.

Resulta ser que a instancias de Silvia Giacoppo el Gobierno de la Provincia puso como garantía de pago del préstamo la Coparticipación Federal de Impuestos, muy a pesar que muchos sectores de la producción tabacalera le recomendaron al primer mandatario no hacerlo, ya que es sabida la insolvencia crónica de la Cooperativa.

En realidad no hay explicación oficial certera sobre el atraso del pago del FET, algunos productores especulan que ante la morosidad de la Cooperativa y la retención automática del Macro, el gobierno resolvió cobrarse la garantía con el dinero que llegó del FET.

Ahora, para la semana que viene los productores esperan un nuevo depósito del FET, pero en esta oportunidad alcanzaría los 500 millones de pesos, y no hay ninguna certeza si este dinero irá de manera directa a los productores o la provincia se cobrará la garantía otorgada a la Cooperativa o bien si los problemas burocráticos seguirán aquejando a Abud Robles.

Para colmo de males, en el sector comentan a viva voz que la Cooperativa pidió un nuevo préstamo, pero en esta oportunidad al Banco Nación, por un total de 17,5 millones de dólares, y el Gobierno ya habría firmado otro decreto de necesidad y urgencia comprometiendo la Coparticipación como garantía.

Lo que en el gobierno no lograron dilucidar es que la Cooperativa es sólo una parte del sector tabacalero, ya que hay muchos productores que no le entregan tabaco y optan por vender su producción en Salta.

Esta lógica impuesta por la Cooperativa y Silvia Giacoppo está haciendo que paguen justos por pecadores.

Estimaciones de pequeños productores, toda esta macabra mecánica hace que se ven beneficiados unos 60 grandes productores que reciben las porciones más grandes, los restos se reparten entre 300 pequeños productores y unos 750 quedan fuera de la fiesta pero también la tienen que pagar.

La lógica de Jenefes y Pascuttini que llevó a la producción tabacalera a un estado de quebranto arraigado, es la misma que ahora emula Silvia Giacoppo y por su sugerencia el Gobierno Provincial.