Jujuy | POBREZA

La foto de la ausencia del Estado

No es la imagen de una villa a miles de kilómetros de distancias, esto es lo que pasa hoy en Chanchillos donde familias enteras se sumergen en la basura en busca de alimento. Una postal que describe una conjunción de problemas en nuestro territorio: pobreza,  ausencia del Ministerio de Desarrollo Humano y falta de políticas ambientales.

En la provincia de las “90 mil familias pobres”, casi se ha vuelto habitual ver a la gente hurgando la basura en busca de comida. La cifra inicial es la que brindó la propia titular del Ministerio de Desarrollo Humano, Natalia Sarapura. Unos meses antes, a poco de tener que abandonar su cargo por los cuestionamientos en su contra, su antecesora Ada Galfré  hablaba de 120 mil familias pobres.

De la noche a la mañana, 30 mil familias pobres ya no figuran en los números oficiales. Sin embargo, la imagen de las calles y el testimonio de organizaciones como Darlocab dan cuenta de una situación económico-social cada vez más preocupante.

Aquí se advierte la falta de seriedad por parte del gobierno a la hora de abordar temas primordiales como la asistencia a la población más carenciada. A esto hay que sumarle las partidas que no se actualizan y las deudas de meses con los proveedores que terminan convirtiendo en una hazaña algo tan básico como poner un plato de comida en la mesa.

La imagen de familias con la basura hasta las rodillas en Chanchillos describe esta problemática. Mucha gente está en una difícil situación y es capaz de instalarse en medio de focos infecciosos con tal de subsistir.

Una vez más, aquí se vuelve clave el rol de la iglesia en este caso representada por el padre Ian Nercua que se ocupa de suplir parcialmente la ausencia del Estado asistiendo a los más necesitados con bolsones.

A estas alturas no solo entran en juego las falencias por parte del Ministerio de Desarrollo Humano sino también la clara ausencia del Ministerio de Ambiente. Más allá de la consolidación de la primera etapa de su parque automotor, el proyecto de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos sigue sin llevarse a la práctica a más de tres años de su anuncio.

La planta de reciclaje en San Pedro (parte de GIRSU) inaugurada en el marco de la campaña electoral hoy continua cerrada con el pretexto de que se está capacitando al personal. De nuevo, más de tres años del anuncio.

El gobierno parece no tomar dimensión real del problema ambiental que tiene entre manos y que amerita una rápida y contundente respuesta. Los mega basurales crecen a la vera de las rutas mientras que los micro basurales comienzan a ser moneda corriente en los barrios urbanos y en las plazas donde juegan los chicos.

La diputada Débora Juárez de Bracamonte lo describe claramente: “Una explosión de basura a punto de llegar a las rutas. GIRSU es nada, una sociedad del gobierno con no se quien porque nunca rindieron cuentas. Lo de San Pedro fue otro anuncio del gobernador por la campaña”.