Palpalá: Comerciantes piden una "pirotecnia cero" menos rigurosa
En la última sesión ordinaria del 2016, los concejales de Palpalá aprobaron el proyecto donde se prohíbe el uso de la pirotecnia.
La ordenanza prohíbe "el uso particular, la fabricación, tenencia, guarda, acopio, exhibición, manipulación, depósito, circulación, transporte, venta ", o cualquier otra modalidad de comercialización.
El jefe comunal Pablo Palomares, en una decisión que levantó muchas sospechas, demoró la entrada en vigencia hasta principios de enero de 2017 contemplando que muchos vendedores de pirotecnia habían invertido demasiado previo a la sanción de la ordenanza.
Este logro del municipio se vio opacado en reiteradas oportunidades por denuncias sobre controles "suaves" por parte del municipio pero lo cierto es que el uso de pirotecnia se redujo.
Ahora los comerciantes se resisten a dejar de lado la venta de productos que afectan la vida de muchas personas, de los animales y que son un peligro potencial en festejos y celebraciones de cualquier índole.
El sector pide reunirse con los ediles palpaleños para plantear que se permita la venta de determinados productos que "no son de estruendo sino luminosos".
"El compromiso de mi parte está. Si es que se puede modificar. Teniendo en cuenta lo que ellos plantean, la posibilidad de vender porque la situación está dura, Palpalá está duro, el tema económico en Palpalá está golpeando muy fuerte a todos", explicó el concejal Mamaní.
Cabe preguntarse si es factible dar marcha atrás respecto de una normativa que vela por la equidad buscando con justicia garantizar el bienestar de tantos que, año a año, son perjudicados por estos productos.
Si inclusive la venta ilegal sigue presente pese a los controles ¿cómo evitar que esto termine dando lugar a un nuevo avasallamiento de la ordenanza?
Familiares de autistas, mascoteros, protectoras, ambientalistas, adultos mayores y muchos ciudadanos en general celebraron en su momento la aprobación de la ordenanza pero, al parecer, con demasiada anticipación.