Un pesebre jujeño que con sus melodías atrae a sus adoradores
Así lo expresaron Gustavo Llanes y Matías Castillo, al mencionar que el pesebre “Santa Rosa de Lima” fue fundado con fe, esfuerzo y solidaridad. Está ubicado en barrio Alto Comedero, sobre calle La Mendieta, esquina Gronda de las 330 y 370 viviendas.
Apenas era un niño que iba a adorar a un pesebre de la capital jujeña y ya en ese momento junto a otros amigos tenía la inquietud de armar un pesebre. Lo lograron. Con tan solo un bombito leguero de baile, una quena y dos redoblantes salieron por las calles en busca de más pastores que quisieron seguir sus pasos.
Hoy, el pesebre “Santa Rosa de Lima” de barrio Alto Comedero tiene 29 años de historia. Religiosamente, Gustavo Llanes, uno de los impulsores, contó que cada 8 de diciembre comienzan a organizarse, se reparten las tareas para reivindicar otro año más la tradición religiosa y de familia.
“Empezamos los ensayos para recibirlo al niñito, no solo con la danza, sino también espiritualmente y mediante el rezo”, dijo Llanes.
Por su parte, Matías Castillo, desde los 5 años de vida participa de este culto religioso.
"Desde los 5 años que estoy adorando. A los 13 años use mi primer redoblante y a los 15 años, cuando ingreso a la escuela secundaria, aprendí a tocar la quena”, contó Castillo.
El Pesebre que se ubica sobre calle La Mendieta, esquina Gronda de las 330 y 370 viviendas, lleva el nombre de la iglesia “Santa Rosa” que también se encuentra en barrio Alto Comedero.
De esta manera, cada año, varios sectores del barrio Alto Comedero viven de una manera especial esta fecha navideña, por la alegría que le imponen los chicos y la fe para adorar al niño Dios.
Basta con que suenen las melodías de los villancicos para que los chicos, jóvenes y adultos se acerquen a venerar al niño, expresaron.
César describió que cuando finaliza el mes de diciembre, también culmina la etapa de los pesebres por lo que para los chicos y adultos es imposible no emocionarse en cada despedida.
El pesebre también cuenta con la participación de madrinas, padrinos y padres que voluntariamente acompañan cada salida y colaboran en la misión de adorar al Niño Jesús.