Paulo Silas, “El Atleta de Cristo”
San Lorenzo vencería a Boca 1 a 0 con gol del brasileño, que quedaría en la memoria inalterable de los hinchas del "Ciclón". Para más datos, su técnico era Héctor "Bambino" Veira. No había llegado a San Lorenzo sólo para ganar adeptos personales, títulos y todo lo banal que pueda haber en el fútbol.
Paulo Silas vino también para alcanzar "almas" que se rindieran ante la presencia de Dios, hacedor de todo, inclusive del propio fútbol...
Su movimiento evangélico y onda celestial expansiva, llevó a fundar en la Argentina "Atletas de Cristo", lo cual lo llevó a conquistar corazones ávidos de reconocer a Jesús como único salvador. "Porque de tal forma amó Dios al mundo, que entregó su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16)
Así el futbolista brasileño cosechó alegrías en el fútbol, además de la conversión de cristianos a las filas de Dios. Su historia tuvo un correlato que se extendió a deportistas de todo el país, cuyo mensaje llegaría hasta Jujuy. Porque cuando Gimnasia y Esgrima llegó a primera división, trajo entre sus filas a Pedro Domingo Aguirrez, zaguero central proveniente de Brown de Arrecifes, quien llegaría con su humildad y su silencio al "Lobo Jujeño". En su bolso traía no sólo los botines, sino también entre sus pertenencias, una Biblia.
Un poco más tarde llegaría también a Gimnasia el brasileño Zinho, quien profesaba la misma religión que el rubio defensor rosarino. El carisma de Zinho, animó a Pedro Aguirrez a predicar como nunca lo hubiese hecho, de manera que ambos comenzaron a sumar adhesiones entre sus compañeros del plantel.
Más adelante, el jugador brasileño continuó su camino por el fútbol, aunque Pedro Aguirrez mantuvo su pie firme enarbolando la palabra de Dios, ante quien lo quisiera escuchar. Sin embargo, el Supremo le mandaría un nuevo compañero de prédica,:el boliviano Marcos Sandy al que luego se agregó también el chileno Cartéz.
Pedro Aguirrez ya no predicaba solo, ya que el desierto de escepticismo iba diluyéndose en el plantel futbolístico. El propósito de Dios de esta manera se iba cumpliendo. Su palabra era imperecedera ante los oídos de los jujeños.
Jujuy al Momento quiere recordar que en aquel 12 de Abril de 1994 Paulo Silas debutaba en San Lorenzo, y luego nos llevó a ese maravilloso movimiento denominado "Atletas de Cristo".
También recordar a Pedro Aguirrez, Zinho, Marcos Sandy, el chileno
Cartéz y tantos otros que uno ve en las imágenes de una cancha, orando, pidiéndole a Dios, en esa súplica ante el poder supremo.
Será en definitiva que, como dice la Biblia "El cielo y la tierra pasarán, mas mi palabra no".