La medida fue votada en asamblea en respuesta al congelamiento salarial y al vaciamiento presupuestario que atraviesan las altas casas de estudios.
Incumplimiento judicial y salarios licuados
Erica Cari, secretaria general de ADIUNJu, explicó que la decisión gremial responde a la negativa del Ejecutivo nacional de acatar los fallos judiciales y la ley de financiamiento universitario. A pesar de los plazos legales y los apercibimientos de la Corte Suprema, el Gobierno mantiene paralizada la actualización de los presupuestos universitarios y los salarios docentes, sumiendo al sector en una crisis sin precedentes.
"Tenemos el salario totalmente deteriorado, congeladísimo, una situación ya desesperante por parte de la docencia... En 40 años de democracia no hemos tenido una situación así," señaló Cari, remarcando que la falta de respuestas agota las expectativas de la docencia en la vía institucional tradicional.
Impacto en la investigación y desfinanciamiento de becas
La referente gremial también advirtió sobre el panorama crítico que atraviesan la ciencia y la tecnología en la UNJu y en el CONICET, donde se registra incertidumbre en los ingresos a carrera, congelamiento en las becas Progresar —cuyo monto de $35.000 se vuelve insostenible frente a la inflación— y una total ausencia de convocatorias para nuevos proyectos de investigación y extensión.
"No hay ninguna convocatoria, se sostienen gratuitamente... No hay forma de renovarlos o de arreglarlos si se rompen, no hay insumos ni herramientas, ni tampoco la posibilidad de seguir creciendo. Hablamos de eso también, de puestos de trabajo, de carreras, de proyectos de vida," enfatizó la dirigente sindical.
Convocatoria a una gran marcha nacional
Ante este escenario de desinversión, desde ADIUNJu confirmaron que la lucha continuará en las calles y anunciaron la adhesión a una masiva marcha universitaria federal prevista para el próximo 15 de octubre, reafirmando la unidad del sector educativo en defensa de la universidad pública y la soberanía nacional.