El oficialismo pide que no se caiga la Ley de extinción de dominio
El 24 de junio de 2016 en una sesión de intenso debate y numerosas modificaciones, el proyecto de ley “Extinción de dominio” impulsado por las diputadas Carrió y Camaño obtenía media sanción, a la espera de que en senadores obtuviera el dictamen restante.
Pasaron los meses y desde la Cámara Alta se anunciaba que el mismo iba a sufrir múltiples modificaciones dentro de las comisiones para luego ser votado. Hasta la fecha, esto no ocurrió y el proyecto ha sido cajoneado con la posibilidad de que no se trate y pierda estado parlamentario en febrero del próximo año.
¿QUÉ PROPONE EL PROYECTO?
Conceptualmente significa “recuperar lo robado” un instrumento político contra el crimen. No hay que considerarlo como una expropiación, ya que al recuperar los bienes fruto de acciones ilícitas, el Estado no deberá compensar a los delincuentes. Los bienes generados ilícitamente incluyen inmuebles, dinero físico, vehículos.
¿PORQUÉ NO SE VOTA?
Los motivos se dividen entre figuras legales que generan cortocircuitos constitucionales y el deseo político de que el proyecto no se trate. En el primer caso los senadores que se oponen al proyecto indican que antes de que el Estado recupere los bienes ilegales, debe haber una sentencia. También la necesidad de que el Procurador del Tesoro también participe velando por la defensa de los bienes obtenidos de delitos complejos.
El segundo aspecto es mucho más turbio. Los parlamentarios identificados con el justicialismo, en especial con la gestión kirchnerista se niegan a colocar el tema nuevamente en agenda. Así lo indicó también la senadora jujeña Silvia Giacoppo “Acaso tienen miedo, que los amigos pongan en riesgo su pasado. La sociedad tiene que conocer la realidad. Tienen que saber que está pasando y como manejamos la agenda parlamentaria”.
Mario Negri jefe del interbloque Cambiemos en diputados días atrás trato en vano de revivir el tema por Twitter. Por su parte el diputado del FR Daniel Arroyo mencionó que “sería tremendo que se caíga, una pena porque habrá que arrancar otra vez de cero”.
Graciela Camaño jefa del bloque massista fue más profunda con su crítica aún “No se trató porque ni el Senado ni el poder ejecutivo tienen vocación para tratarlo”.