Si no duramos con una pareja, ¿el problema somos nosotros?
Si la respuesta es sí, probablemente sea tiempo de una autoevaluación, porque aunque parezca difícil de creer, existe la posibilidad de que la causa que te impide tener una relación estable y sana no esté precisamente en tu pareja. Aquí Nosotras te planteamos algunos de los síntomas que te ayudarán a identificar este problema y solucionarlo.
Ten cuidado si no reconoces ningún error por parte tuya o si todo lo que hace tu pareja te parece malo, criticable o insuficiente. Sí, es cierto que no tienes que aceptar situaciones que te disgusten. Pero por otro lado no podemos esperar que las personas no cometan ningún tipo de error. Hay que saber detectar qué actitudes están dentro del rango de tolerancia y no exaltar pequeños detalles que tienen solución.
Hay un tipo de persona que tiene la habilidad para recordar esa pelea que tuvo hace 15 años y que afectó mucho la relación. Guardar ese tipo de incidentes es totalmente innecesario y deteriora mucho la relación. Por otra parte, si lo que te hizo tu pareja fue grave y no puedes perdonarlo, lo mejor es alejarte, porque estarás perdiendo tu tiempo y lastimándote al estar con alguien que no puedes perdonar.
Esto va ligado al primer punto. Si crees que tu pareja se equivoca en todo y jamás hace algo bien, seguramente quien está mal eres tú. Debes aprender a comprender su posición y entender que no todos piensan igual. Pero sobre todo, debes saber que también puedes equivocarte y que finalmente eso no está mal: eres un ser humano, al igual que tu pareja y equivocarse es natural.
Que si te dio una flor, ¿por qué no te dio el ramo completo? Que si te trata de ayudar en tu trabajo, ¿por qué lo hace si sólo estorba? O si tú le regalaste un libro, ¿por qué no te regaló también uno a cambio? Si estas preguntas son frecuentes en tu relación, debes pensar en lo siguiente: las personas no te amarán de la misma forma en que tú amas. Quizá tu pareja se esfuerza al máximo, pero tú eres quien pone la barrera y todo te parece mal. Hay que dejar de ser tan exigente y ser más agradecida.
Te justificas con que tienes trabajo, tienes deberes, tienes mil y un cosas pero por una o por otra no pueden realizar una actividad que tu pareja te pide. La pregunta es ¿de verdad no tienes tiempo, o no quieres tener tiempo? Cuando se está enamorado, hay oportunidad para todo. Por ello, debes comenzar a ordenar tus prioridades y ser un poco menos egoísta: trata de dedicarle tiempo a tu pareja y de no convertir una relación que puede funcionar en una relación fría y distante.