"Él está demasiado en casa"
Con la convivencia, la vida se transforma. Está buenísimo compartir y acompañarse, pero también es probable que te encuentres con situaciones y momentos en los que ahora él está y que antes eran solo para vos. No hablamos de decisiones trascendentales, sino de pequeñas cosas que hacen al día a día pero que -como mucho de lo que pasa en una relación- pueden ir echándole kerosene a la mecha. Lo mismo pasa con los espacios: ninguno de los dos tiene la casa enteramente para sí cuando se le da la gana. A todo esto, vos le sumás que el horario in-house es amplio porque los dos trabajan freelance, porque él no tiene actividades en su tiempo libre o porque tiene horarios flexibles en su laburo y los maneja a gusto e piacere. ¿Cómo ordenar el desorden y negociar algunos ítems para que sea un win-win para los dos?