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La angustia de una jujeña en el epicentro de la pandemia

Llegó a Estados Unidos en enero por un viaje de estudios que duraría un trimestre, pero el coronavirus la sorprendió. Tiene fractura en una pierna, promete cumplir con el aislamiento al llegar, mientras ruega que la ayuden a volver a casa.

  • Una jujeña en Estados Unidos pide que la ayuden a ser repatriada.
  • Se fue por un viaje de estudios y fue sorprendida por el brote de coronavirus en todo el mundo.
  • Mirá en el video la nota completa.

“Trump no va a ver por nosotros, necesitamos que el Estado nos ayude”.

La súplica pertenece a Victoria Araya, una joven estudiante jujeña que vive en Buenos Aires y cursa la carrera de medicina en la UBA.

Durante el receso anual, tuvo la oportunidad de volar para estudiar inglés en los Estados Unidos. Llegó al país del norte el 15 de enero, cuando la Organización Mundial de la Salud aún sostenía que no existía “evidencia clara” de que el COVID-19 pueda transmitirse entre humanos.

El vertiginoso avance de la enfermedad hizo que en tan sólo dos meses se declarara una alerta mundial por la pandemia que se extendió desde China hacia 118 países, según la versión oficial.

Los Estados no encontraron otra salida más que cerrarse y aislarse para que los vectores, o sea las personas, dejaran de esparcir el virus.

“No tuve mucha suerte”, comienza a responder apenada Victoria.

JAM: ¿Qué es lo primero que querés contar?

V: Que estoy sin respuesta del estado, nacional y provincial, porque intenté regresar al país, adelantar mis vuelos, me moví como pude, pero no logré regresar.

JAM: Cuando decís “me moví como pude”, ¿a qué te referís?

V: Ah, es que estoy medio renga – sonríe ruborizada – tengo la pierna quebrada y no camino “perfecto”, me cuesta moverme de un lado a otro, o ir a los aeropuertos, y todo es claramente más complicado.

Varada en la casa de una amiga - también jujeña - en Greenville, Carolina del Sur, Victoria le agradece a la cónsul de Atlanta, Úrsula Eyherabide, a quien observa como su única aliada en la crisis, luego de escuchar algunas expresiones duras por parte del gobernador de la provincia, Gerardo Morales y del presidente Alberto Fernández con relación a quienes el avance del coronavirus encontró fuera del país.

JAM: ¿Pudiste hablar con alguna autoridad o funcionario en Jujuy?

V: No. Yo no tengo problemas – prosigue – yo quiero hacer la cuarentena, voy a pagar el test que tenga que pagar (NdR: el gobernador había anticipado que los testeos debían ser costeados por quienes arriben a la provincia, aunque luego aclaró que los ciudadanos jujeños los recibirían sin costo), pero que nos dejen entrar al país, no nos pueden dejar varados, le repito al gobernador y a los funcionarios, somos igual de argentinos que los que están allá, tenemos los mismos derechos y nos están dejando, algo así como “vean por su suerte”, en un lugar donde no somos nadie.

Victoria es joven, tiene ímpetu pero dice estar asustada y se le nota. Su temor posiblemente aumenta al ver a cientos de compatriotas en la misma situación que pasan urgencias, penurias que siente cercanas. Por eso continúa con un reclamo que en realidad es un ruego.

V: En cualquier momento nos cierran las fronteras entre estados (NdR: en Estados Unidos aún circulan vuelos de cabotaje) y si colocan un vuelo para regresar a Argentina desde Miami no vamos a poder volver. Hay gente en Boston, Nueva York, Washington, Los Ángeles, algunos que vinieron a trabajar y se les cayeron los contratos por lo que ni siquiera tienen para comer. Tengo miedo de no poder volver a mi casa.

Sólo en la última jornada, según la propia estudiante informa, en los Estados Unidos se confirmaron 1.894 muertes por COVID-19.

En ese cuadro, volver a casa es un anhelo que se convirtió en un privilegio extraordinario como consecuencia de la pandemia que cambió el mundo.

Decenas de miles de argentinos esparcidos por el mundo lo esperan. Entre ellos hay numerosos jujeños y jujeñas. Victoria es una, que espera solidaridad y empatía de sus comprovincianos, además de ayuda concreta de sus representantes en el Estado.

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