Vecinos obligados a auto gestionar obras públicas
“Cada llovizna convierte Paypaya en un río” es la descripción de un vecino sobre la situación de la calle, que hasta diciembre de 2018, se conectaba a través de una pasarela con el contiguo barrio 25 de Mayo.
En un extremo la arteria pantanosa que se extiende por dos cuadras hasta llegar a la avenida principal (Libertad), en frente una calle asfaltada, utilizada habitualmente para trasladarse. Tan sencillo como cruzar y seguir a pie sin miramientos. Frecuentada por alumnos, trabajadores y adultos mayores.
Al desplomarse el puente a fines de enero, los vecinos de ambos barrios quedaron poco menos que aislados. Según describen, la rutina, el caminar por la zona, se ha vuelto sumamente complicado y las obras prometidas brillan por su ausencia.
Hasta la fecha, los acercamientos oficiales han sido esporádicos. Recursos Hídricos se desentiende y solicitan que desde el ejecutivo palpaleño provean las mallas para los gaviones anunciados. El resto de los reclamos queda en un limbo y $3000 per cápita por diez bolsas de cemento, parece impagable en la economía doméstica del palpaleño.