Una avenida de nunca acabar
Cuando parecía que la Avenida Libertad estaba cerca de ser habilitada, el parate de obras en un sector y el nuevo reacondicionamiento en el extremo opuesto volvieron a pausar la apertura de una de las calles más importantes para la vida social y comercial de Palpalá.
Ayer las topadoras volvieron a aparecer en la intersección de Libertad y Colón, donde a priori, todo parecía resuelto. Sin embargo, según informó el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Rubén Balderrama, a raíz de que ´´los paños se encontraban agrietados, se hizo necesario la remoción del pavimento para así consolidar una base estabilizadora y concretar una correcta terminación´´.
El tramo en cuestión que había sido finalizado en el cierre de la gestión Ortiz apenas pudo ser aprovechado por los vecinos, debido a las continuas clausuras de la avenida. Esta irregularidad de reconstrucción en una zona terminada despertó sospechas en el concejo deliberante donde se está preparando un pedido de informe.
Al respecto, el edil Fabián Rodríguez se expresó con dudas sobre la cobertura de la garantía que brinda la empresa constructora al momento de levantar el pavimento ya sea para reparar las bases o reacondicionar las tuberías.
´´Independientemente de lo afirmado por los funcionarios, no creo que sea así. Exigimos saber si esto implica un costo para el municipio o está dentro de la garantía. Vamos a solicitar al ejecutivo que nos mande toda la información´´.
Del otro lado, en el barrio San Martín, a la altura del Arroyo Las Martas, la situación se presenta distinta. El pavimento jamás llegó a pesar de que las máquinas venían avanzando a buen ritmo. Al llegar al puente en cuestión y luego de haber removido los restos de las calles derruidas todo quedó en la nada.
Hace poco más de dos semanas que los obreros desaparecieron, mientras que los vecinos reclaman tanto a los funcionarios municipales como a las autoridades de Agua Potable que se pongan de acuerdo para retomar las reparaciones de los caños que cruzan la Avenida a la altura de Inca y Pilcomayo para continuar con la pavimentación.
Desde los usuarios de colectivos que no encuentran las paradas de colectivo y los propios choferes que se ven obligados a cambiar de recorrido, hasta los comerciantes que ven una merma en el flujo de clientes, todos sufren un perjuicio por la obra eterna sobre Avenida Libertad.

