Jujuy | Palpalá

“Morales es el dictador más grande que tiene Jujuy”

Tras la bochornosa sesión del concejo deliberante de Palpalá en la que el gobierno profundizó su arremetida contra Canal 2, el concejal de izquierda Julio Mamaní advirtió sobre el peligro de los gestos antidemocráticos que muestra la actual gestión. “Háganse responsables”, espetó el edil.

Sin límites. La gestión de Cambiemos en Jujuy, la misma que dice comulgar con los principios republicanos que enarbola el gobierno nacional y se jacta de honrar el espíritu democrático que legó al radicalismo Raúl Alfonsín, no encontró alternativa para contener las críticas a los errores de gestión y acude a la censura. 

Esta vez el bochorno ocurrió en Palpalá. Basándose en artilugios y recurriendo a procedimientos ilegales y violatorios de derechos, los concejales oficialistas de la ciudad siderúrgica, ayudados por el colaboracionismo de sectores pseudo peronistas, aprobaron una ordenanza viciada de nulidades con el objetivo de forzar la salida de Canal 2 de esa localidad, donde cada día miles de abonados adquieren por voluntad propia un servicio de cable e internet. 

El origen es explícito y evidente. La incapacidad manifiesta para gestionar que brota por los poros de la gestión Palomares tiene lógica repercusión en los distintos formatos periodísticos de Canal 2, Radio 2 y Jujuy al momento. 

Con regularidad, la disconformidad de los vecinos con el desempeño de la intendencia, aunque también los escasos aciertos, son reflejados por este medio. Palpalá Hoy, la emisión diaria dedicada a la ciudad siderúrgica se fue convirtiendo en la caja de resonancia para la realidad palpaleña. 

Ocurrente y al mismo tiempo peligroso, el intendente Pablo Palomares, decidió tomar un atajo para resolver sus problemas de imagen: en lugar de trabajar para lograr empatía con los vecinos a través de una mejor performance de gobierno, elige matar al mensajero. 

Este delirio no podría ser posible sin la venia de Casa de Gobierno. 

Por ese motivo, hacia allí apuntó sus críticas uno de los concejales opositores, que advierte la burda maniobra: Julio Mamaní, del Frente de Izquierda. 

“Esta es una orden del dictador más grande que tenemos en la provincia, que es el gobernador Morales”, pronunció sin dobleces el edil.

Es que el origen de la embestida es advertida por todos, sólo que Mamaní evitó ser cómplice de la insensatez. 

“Es una persecución. Me extraña que seamos concejales y no tomemos una determinación para el pueblo. Todo lo quieren hacer a costa de amenazas, de imponer la mayoría que tienen. Espero que sean responsables con lo que van a votar”, aseguró en un recinto que permanecía en silencio.

Concejal Julio Mamaní (FIT)

Así, el concejo deliberante cumplió con los designios de los jefes políticos en la provincia. 

El hecho no deja de ser paradójico: en un contexto de crisis económica, cuando todo el país busca en forma desesperada inversiones privadas que motoricen la rueda virtuosa de la economía para paliar la recesión, un grupo de burócratas las expulsa, con el sólo fin de disimular sus pobres desempeños y cuidar sus privilegios. 

Pablo Palomares, intendente de Palpalá.