Padre Jesús Olmedo: “Se vive una violencia solapada, oculta”

Los niños que quieren estudiar para ser corruptos, las desigualdades sociales, la inseguridad, la violencia y las usurpaciones de terrenos en La Quiaca, fueron algunos de los temas candentes que el párroco de La Quiaca, Jesús Olmedo, volvió a abordar con Radio 2 .

Tras la conferencia Episcopal celebrada recientemente en Buenos Aires y donde los obispos de todo el país, expresaron su preocupación mediante un documento denominado Felices los que trabajan por la paz, en el que se pone al descubierto la grave situación social del país y se advierte sobre el crecimiento del delito que, además, aumentó en su agresividad, Olmedo ratificó la comparación que hizo la iglesia y que sostiene a la corrupción como un cáncer social.

Olmedo se refirió de esta manera respondiendo al gobierno, quien comparó el documento de la Iglesia, con los golpes de Estado del 55 y 76, y destacó que “la historia dice que es la maestra de la vida, enseña. Pero no hay que volver siempre atrás. Estamos pensando lo que pasó, pero no hay que ver lo que pasa ahora. Lo que hay que buscar es cuál es la situación y qué podemos hacer para transformarla y naturalmente creo que esto es muy importante” destacó Olmedo.

Al abordar la situación de la inseguridad en la Argentina, según se planteó en el documento de la Conferencia, dijo que “está en todas parte y de la cual todos somos responsables, porque la situación social no está bien y además naturalmente la gente, no toda, cuando ve que la situación social es tan dura, tan dura, algunos porque naturalmente están cansados, quizás provoquen la violencia y naturalmente de una forma tan fuerte. Estoy convencido de que hay que cambiar la realidad del mundo y digo del mundo entero, de la provincia y de La Quiaca y todos de alguna manera somos responsables” enfatizó.

Esta dura realidad, la comparo con la falta de fe de muchos, “en la medida en que nosotros tengamos bronca, rencor, y fuerza grande para violentarnos y violentar a los demás, la situación no va a variar”.

El sacerdote recalcó además que “Para ellos (el gobierno), la gran preocupación es la violencia institucionalizada, la situación social de muchos desocupados que no le alcanza para el pan. Esa es una institución que naturalmente está provocando que la gente se canse. Cuando a los obreros no les pagan lo que merecen, cuando hay tanta diferencia de sueldos entre diputados y me he enterado que están ganando hasta 30 a 50 mil pesos y los desocupados, apenas llegan a mil, es una violencia solapada, oculta que alguna vez va a saltar”.

Consultado acerca de por qué cuesta cambiar la forma de gobernar, Jesús Olmedo respondió que “cuesta tanto porque los que están en el poder no lo quieren soltar y porque naturalmente tienen los resortes en el poder, porque se enriquecen, además hacen una profesión que naturalmente la gente cuando va hacer política o a gobernar no lo hace por el pueblo. Esa es la pantalla y es la justificación y después no lo hacen. Con el tema de la huelga de los maestros, pedí que se bajaran los sueldos el 10% todos los del Gobierno y ni contestaron” sostuvo, y agregó que “ellos quieren que la gente declare y nosotros no sabemos ni siquiera lo que ganan; se suben los sueldos y no se entera nadie y eso no es gobernar para el pueblo, sino para enriquecerse”.
 
Otros pensadores sostienen que mientras siga habiendo impunidad, no habrá futuro posible, ante ello, Olmedo dio la razón y sostuvo que “aparte de ellos es la impunidad de los corruptos, que en mi tierra y en lenguaje castellano, son ladrones. Porque cuando se dice corrupción, da la impresión de que se dice una cosa que se justifica. Cuando a un chiquito en una escuela de Jujuy se le preguntó que quería ser de mayor, él dijo que quería ser “corrupto”, porque es una profesión donde se gana mucha plata”.

Reconoció que esa situación pasó en una escuela de Jujuy, “claro que el chico cuando ve que la gente corrupta vive bien, no tiene que trabajar y encima se aprovecha, dicen bueno vamos a estudiar para corrupto. Lo dijo con humor, pero también con seriedad”.

Tras el documento de la Iglesia, dijo que directamente no hubo comunicación con funcionarios de la provincia, para abordar esta situación. “Aquí naturalmente en La Quiaca siguen habiendo muchos problemas, mucha injusticia, por ejemplo, por decirte y que lo escuche la gente de Jujuy: ahora vinieron unos ‘señores’, que se quieren adueñar de unos sesenta terrenos que ya están construidos y que vive la gente hace veinte o treinta años y aparecen otros dueños. Esos terrenos se los compraron a un señor que decía que era el administrador de otros dueños hace muchos años. Esto pasó y sigue pasando en La Quiaca y es por culpa de la autoridad. Un señor que estuvo en Inmuebles, trabajando hace unos años, arregló para que se apoderasen de terrenos en La Quiaca. Yo le digo de humor a la gente, que a mí los conquistadores me dejaron la plaza de La Quiaca para que también la repartiese. Eso está haciendo”.

A modo de reflexión, destacó que “así no se puede ir por la vida. Estoy convencido de que para que se termine con esta situación, no solamente aquí, sino en todo el mundo, tremenda de inseguridad, de violencia, de guerra, de terrorismo, hay que cambiar la situación social. Cuando la gente viva decentemente como Dios manda para una persona humana, yo te aseguro que van a terminar todos los conflictos, sociales, políticos y económico porque eso es lo que está provocando la situación”.

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