Por ejemplo el bicampeón de Fórmula 1 Fernando Alonso, quien ha decidido probar suerte en la categoría más severa del automovilismo y hasta el momento ha pagado el derecho de piso rompiendo la suspensión en la segunda etapa, quedando rezagado al úndecimo pusto.
Un terreno desconocido, con 75% de recorrido desértico (entre varios tipos de arena), condiciones climáticas extremas y un itinerario de 7500 kilómetros a lo largo de doce frenéticos días.
Todos estos elementos parecen no afectar al argentino Orly Terranova, piloto de Mini que al finalizar la segunda etapa se posiciona en el tope en la tabla general, cinco minutos por encima del español Carlos Sainz (Mini) y trece minutos de Giniel De Villiers (Toyota) quien ganó el recorrido sobre la rivera del Mar Rojo.