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Cuando el congreso legisla para ellos mismos

Ante un debate que ha cobrado fuerza los últimos días por su tinte mediático, lejos de realizar una autocrítica por el canje de pasajes, los legisladores eligen pedir aumento en sus abultadas dietas.

Ellos son puestos en sus bancas por un electorado ansioso de tener un respaldo legislativo para mejorar nuestra calidad de vida, una línea defensiva ante los posibles abusos de otros poderes, pero una vez que la lupa se puso sobre la eterna polémica por el canje de pasajes no utilizados (se puede percibir cerca de $40 mil mensuales), la hipocresía de un gran parte de los diputados y senadores quedó al descubierto.

Los miembros de ambas cámaras del Congreso de la Nación acatarían la sugerencia del presidente y aceptarían "no mancharse" cobrando el concepto de 20 viajes aéreos y 20 terrestres no utilizados, pero a cambio pedirían un nuevo y oneroso sueldazo.

Cabe destacar que a mediados de 2017 ya se había concretado un aumento en la remuneración de los parlamentarios, cifras que estaban desactualizadas según se afirmaba desde 2011, que colocaba el sueldo en mano cercano a los $100 mil para diputados y $120 mil para los senadores . Allí también se estableció que los aumentos venideros dependerían de los movimientos inflacionarios. Pacto que se estaría desestimando con los nuevas intenciones.

El argumento esgrimido por el jefe del bloque de senadores peronistas, Miguel Ángel Pichetto roza lo insultante para con los trabajadores de clase media del país quienes aún pelean por paritarias:

 "Hay que tener una remuneración acorde a la tarea que se lleva adelante y eliminar todo concepto adicional que ensucie la cancha. Se lo debería equiparar al salario de un juez de Cámara Federal. Entiendo que aún descontando ganancias, sería un haber razonable".

Según informan distintos medios, los camaristas estarían percibiendo cerca de $180 mil, lo que equivale a un aumento en las dietas del 50%.

Pero la medida unificaría criterios, el diputado macrista Pablo Tonelli, en línea con lo expresado por el presidente también considera necesario eliminar el canje de pasajes y dar un dietazo ya que los haberes percibidos son "inferiores a los ingresos de los ministros y ni hablar de los miembros de la Corte Suprema de Justicia".

Graciela Camaño diputada por el Frente Renovador y una de las voces más representativas del massismo prefirió chicanear al presidente por twitter y esquivar el debate de fondo "Que encantador Mauricio Macri. Se olvidó de todos los pasajes que canjeó cuando fue diputado nacional".

Sin embargo quien quedó en el ojo de la tormenta e invita a replantear cual es su verdadera ética como legisladora es Elisa Carrió, diputada de la Coalición Cívica por Capital Federal y una de las más beneficiadas por el régimen de cambio de pasajes.

Durante 2017 percibió $355.800 de sobre sueldo y lejos de llamarse a silencio se justificó este "malo pero legal sistema" afirmando que son estrictamente necesarios porque ella recorre el país en auto.

“Hoy un secretario de juzgado gana más que yo. Creo que el sistema es injusto; los diputados trabajan todo el año... Yo tendría que estar ganando 80% más por antigüedad, yo tendría que estar ganando 300.000 pesos. Hace 42 años que aporto a Nación y provincia.”

En contrapartida, la diputada Carrió al igual que tantos otros legisladores tampoco cumplen con su obligación republicana al ausentarse abusivamente de sus labores parlamentarias. La líder del    CC-ARI faltó 106 de 156 votaciones de proyectos.

De hecho solo 110 de los 257 diputados nacionales asistieron al 100% de las votaciones de proyectos. Y solo 18 de 72 senadores estuvieron presentes en el 100% de las votaciones.

Los números no mienten, la hipocresía generalizada está a la luz, en un año de grandes desafíos financieros ¿Merecen nuestros representantes un aumento en sus dietas? Esos bolsillos parecen estar bastante gordos.