Las postales de las mesas de ofrendas de los jujeños
Según la creencia, las almas visitan los hogares el 1 de noviembre al mediodía (Día de todos los santos) y se van el 2 (Día de los Fieles Difuntos) a la misma hora, por eso las familias preparan mesas con ofrendas para esperarlos.
Según el folclorista y maestro rural humahuaqueño Fortunato Ramos, la costumbre "viene desde tiempos inmemoriales pero hay un preparativo previo donde la familia se organiza para fabricar ofrendas con harina de pan y con figuras que el lugareño las conoce y cada una tiene una explicación, un significado".
Las ofrendas se realizan con masa de harina y con diferentes formas, no puede faltar la cruz que preside la mesa, los ángeles para que ayuden a las almas a bajar y la escalera para que las almas bajen y suban nuevamente.
Los familiares encargan la misa para el difunto, encienden velas que colocan cerca de las fotos del difunto y rezan el Santo Rosario.
Al día siguiente, el 2 de noviembre, visitan el cementerio donde además de elevar oraciones dejan coronas confeccionadas con flores de papel, plástico y flores naturales. Luego regresan al hogar y proceden a levantar la mesa y repartir las ofrendas, algunos guardan una ración para ofrecer a la Pachamama.