A pesar de anuncios, cortan la atención a la obra social de las Fuerzas Armadas
Existen reportes de cirugías suspendidas a afiliados en el Hospital Militar central y en el Hospital de Campo de Mayo, así como escasez de medicamentos en varias provincias.
Las palabras y los hechos son determinantes en política y, por ende, impactan en la gestión. La comunidad castrense mira con asombro los anuncios del gobierno de Javier Milei mientras la obra social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) padece los efectos de los recortes. El Colegio Médico de Tucumán acaba de brindar otro ejemplo al comunicar que desde hoy “suspende los servicios a la obra social IOSFA. Sus afiliados serán considerados particulares”.
Por medio de numerosos artículos, se reveló el tamaño de la deuda de la obra social, que hasta hace poco aglutinaba a los integrantes de las FFAA y de las fuerzas federales de seguridad, durante la gestión del actual diputado nacional Luis Petri. El mendocino, incluso, fue denunciado penalmente por el incremento exponencial de la deuda de IOSFA, y la deficiente prestación a sus afiliados, que en numerosas oportunidades marcharon a las diferentes sedes en busca de obtener respuestas concretas por la falta de entrega, por caso, de remedios oncológicos. Antes de su disolución, IOSFA era la tercera obra social en importancia de la Argentina, después de PAMI y IOMA.
Ahora, de acuerdo con fuentes calificadas, que pidieron hablar en off por las sucesivas represalias que se están tomando contra aquellos que denuncian la situación que atraviesan, “hay una cantidad muy grande de pacientes a los que se les han suspendido cirugías tanto en el Hospital Militar central como en el Hospital de Campo de Mayo por falta de insumos. Hay pacientes en Entre Ríos que no pueden acceder a sus medicamentos para tratamientos oncológicos, Tenemos pacientes en la provincia del Chaco que se tiene que trasladar o a Misiones o a Entre Ríos para poder atenderse y, cuando llegan allí, se encuentran que IOSFA esa semana está suspendida. Es como una desaparición en cuentagotas”.
Consultados sobre por qué motivos no llevan adelante el reclamo público dando su identidad, señalaron que “después padecemos el hecho de salir a hablar porque se toman represalias dentro de nuestros laburos. Nos sancionan, te suspenden, te pasan días a descuento”.
Esta situación se da en el marco de una serie de anuncios oficiales que tienen a las Fuerzas Armadas en el centro. Sin embargo, desde la institución castrense no solo manifiestan su descontento respecto del funcionamiento de IOSFA sino que también remarcaron los bajos salarios y la morosidad que los aqueja. Según información a la que se accedió, alrededor de un 25% de los militares atraviesan una situación de morosidad, y ese porcentaje se incrementa entre los menores de 35 años.
Por otro lado, en abril de este año, este medio reveló que mientras el Ministerio de Defensa nacional, bajo la conducción de Carlos Presti, emitía un comunicado celebrando que se había saldado buena parte de la deuda de las Fuerzas Armadas con IOSFA (hoy OSFA), se desarrollaba una reunión entre integrantes de la cartera mencionada y representantes de las distintas fuerzas donde, entre otros temas, se les informaba que se había decidido pagar la deuda “con recursos presupuestarios del inciso correspondiente a los sueldos”.
Los problemas se extendieron al punto de que en junio de este año se denunció que los retrasos salariales ya superaban el 106% de pérdida adquisitiva, lo cual, obviamente, incluía un deficitario servicio de atención de la salud a las y los usuarios por suspensiones o eliminación de prestaciones en IOSFA.