Jujuy | Nueva ruta

Turismo: una oportunidad para jugar en primera

El vuelo San Pablo – Jujuy pone a 22 millones de potenciales turistas a sólo 2 horas, pero representa un desafío para el mercado local: ¿estamos en condiciones de recibirlos?

Lo que se conoce como el gran San Pablo, es decir, la capital más las ciudades aledañas, cuenta con una población aproximada de 22 millones de personas.

Ese monstruoso mercado turístico estaba cerrado para un destino como Jujuy. La forma más directa de acceder hasta hoy es viajar a Buenos Aires y de allí hasta cualquier punto del noroeste argentino.

Las conexiones entre un vuelo y otro podían hacer que alguien en San Pablo que deseara venir a Jujuy pasara hasta un día entero en los aeropuertos.

La nueva ruta pretende eliminar esa vuelta, y colocar a sólo dos horas y quince minutos a una enorme cantidad de gente, a quienes los jujeños deberán ofrecerles servicios, como un lugar donde hospedarse y buenos restaurantes, como así también productos locales como artesanías y en definitiva, todo lo que un viajero pueda demandar.

Bajo esa premisa, será imprescindible poner el foco en ciertos aspectos que hacen a brindar mayor confort a visitante. El manejo del portugués en restaurantes y hoteles, y también por parte de los  guías turísticos, contribuirá mucho a esta apertura como así también el tema de la señalización bilingüe.

El nuevo vuelo además abarata los costos. Actualmente volar desde San Pablo a Jujuy, o viceversa, con la conexión en Buenos Aires incluida, cuesta más de 16 mil pesos, en un viaje de ida y vuelta.

El ticket para ir y volver desde San Pablo a Jujuy, tendrá en cambio, un costo aproximado de 10 mil pesos.
La apertura de la nueva ruta aérea representa una apuesta. Estará disponible durante la temporada de verano, hasta el mes de marzo, y representa un desafío para el mercado turístico local.

Si Jujuy realmente aspira a convertirse en un destino de primer nivel, debería estar en condiciones, primero, de completar ese vuelo y lograr que despegue con todos sus asientos ocupados.

Posteriormente, quienes se dedican a este negocio, acompañados por el estado, deberán demostrar que están a la altura de brindar una cálida estadía a los visitantes.

De otra manera, la gestión ante aerolíneas argentinas para ponga un avión a disposición más los esfuerzos para convencer a los operadores turísticos que trabajan en Brasil de que vendan el pasaje hacia Jujuy, serán en vano y la apuesta quedaría en la nada, si es que en marzo el vuelo es levantado.

En otras palabras, a la gestión estatal hay que añadir un imprescindible esfuerzo del sector privado, para invertir y mejorar los productos ofrecidos.

De lo contrario, Jujuy seguirá viendo cómo provincias de la región, como Salta, caminan un paso adelante, en el desarrollo de la famosa industria sin chimeneas, como se conoce al turismo.