Natalia Oreiro fue al al Penal de mujeres en Ezeiza para acompañar la proyección de su última película Gilda, no me arrepiento de este amor, a las reclusas.
Como la cantante de cumbia, que dio un recital en la cárcel, Oreiro también visitó un penal el miércoles. Si bien la actriz no fue a cantar ni a actuar, si estuvo presente, quiso compartir con las internas su último trabajo. "Fue muy emocionante, fueron muy lindas las cosas que nos dijeron cuando se terminó de proyectar. Cantamos y bailamos todas juntas, y fue un placer compartir esta película con todas ellas", dijo Natalia al dejar el predio.
La original experiencia --por primera vez se proyecta en la cárcel un film que sigue en cartel--, se debió a un acuerdo entre el INCAA y la Procuración Penitenciaria de la Nación para realizar un ciclo de cine destinado a las reclusas en las 34 cárceles federales.
Fuente: Clarín.

