Nosotras | Nosotras

Hay 5 cosas que siempre será mejor mantener en secreto…

Si a ti no te gustaría que revelaran información que has compartido en secreto, ¿por qué deberías faltar al respeto a aquellos que te han confiado sus intimidades?

A veces por seguridad, otras por salvaguardar la propia autoestima o por proteger nuestro equilibrio emocional y psicológico, siempre hay ciertos aspectos sobre nuestra vida que es mejor mantener en secreto y no compartir con nadie.

Todos tenemos proyectos en mente que, en ocasiones, comentamos con alguien.

Por estos y otros motivos como posibles envidias o sufrir comentarios tan despectivos como que nos digan aquello de “tú no vas a poder o tú no vas a lograrlo”, lo mejor es hacer uso de la discreción y reservarnos los propios objetivos vitales.

La lucha silenciosa, persistente, continuada y siempre discreta obtiene mejores frutos.

Todo aquello que pertenezca a esferas ajenas a las nuestras no es nuestro territorio y, por tanto, no se comparte.

Es un principio de reciprocidad que dice mucho de las personas y que, por tanto, debemos practicar.

Puede que en un principio nos parezca algo normal y hasta divertido o reflejo de la buena amistad establecida con alguien.

Sin embargo, en la medida que nos sea posible, es preferible no caer en esta deriva de revelar esos aspectos de alcoba o detalles que solo incumben al propio seno de la pareja.

No hay problema alguno en comentar ciertos aspectos de la relación, en si somos felices o no, en qué cosas forman parte de nuestra rutina cotidiana.

No obstante, como decimos, hay terrenos que tienen campos vetados, por un principio básico y esencial de respeto a la persona que amamos.

Hay realidades que simplemente se llevan a cabo “porque sí y sin más” y que no hay por qué explicar. En caso de hacerlo, lo más probable es que no nos entiendan o que incluso se hagan una imagen equivocada de nosotros mismos.

Son hechos que, a su vez, nos enriquecen a nosotros mismos y que recompensan al propio corazón, no al de otros.

Por tanto, no necesitamos exhibirlos, y a veces, ni tan solo comentarlos. Hicimos y hacemos lo que se debe, y esa es la auténtica realidad.

Una realidad que, a veces, solo nosotros entendemos en profundidad…

Fuente: mecuroensalud.