Guía de estilo: 4 formas de usar la bufanda XXL
Se vienen días de mucho frío y por eso sacamos a relucir las bufandas que tenemos guardadas de la temporada anterior. En esta nota, 4 formas de llevarlas, verte canchera y estar abrigada.
Llegan los días de frío y por eso sacamos a relucir uno de los accesorios estrella del invierno: las bufandas. En este caso, si bien existen en varios colores, géneros, tejidos y formatos, vamos a hablar de las XXL. Esas que sirven para usar no sólo dispuesta entorno al cuello, también podemos optar por llevarlas como capa o de otras maneras que nos dan ese toque especial al nuestro look.
En este sentido, las bufandas megagrandes llegaron para quedarse. Porque permiten mantener el calor sin renunciar al estilo, porque al envolverse varias veces alrededor del cuello generan sensación de abrigo extremo y confort, y porque suman volumen y textura para estilismos más sencillos. Ahora bien, si hablamos de los tonos de moda podemos abrir un abanico de posibilidades: desde el clásico negro, gris y beige hasta el tartán o en colores más estridentes que, sin duda, funcionan para darle un push a cualquier outfit.
En la temporada más fría del año las bufandas XXL salen a la calle y se roban todo el protagonismo. Perfectas para look urbanos o para propuestas más formales. La clave está en saber llevarlas, por eso a continuación te vamos a contar 4 formas de usar la bufanda XXL para sumar estilo.
1-Enrollada al cuello
Dentro de las formas más tradicionales se encuentra esta propuesta. Podemos decir que a comparación de las otras opciones esta es la más tradicional, envuelta varias veces alrededor del cuello, perfecta para el frío intenso, y para cubrir la zona cuando no contás con un abrigo que tenga cuello alto. Podés optar por las lisas (el mocha mousse es el tono de la temporada) en lana, seda, cashmere o tela de pashmina. Siempre que te inclines por un color o una estampa vas a darle un toque diferencial a tu look. Por último, dentro de esta propuesta podés optar por la típica bufanda de lana, de seda, las llamadas ciruclares circulares o infinitas.
2-En forma de capa
La segunda opción en la denominada en forma de capa. En este caso, la bufanda debe ser bien grande y larga para poder posicionarla sobre los hombros y darle varias vueltas. También podés apoyarla sobre los hombros y dejarla caer cubriendo el outfit que llevas por debajo de dejandolo entrever. Todo es cuestión de gustos. Otro consejo: si sumás un minicinturón a la cintura podés darle un toque diferencial sujetando el accesorio y, además, haciendo que se marque la silueta. Por ultimo, con estampados o lisas, todo vale y suma a la hora de completar un estilismo.
3-Drapeada al frente
Si vamos a hablar de las diferentes formas de llevar una bufanda esta es otra apuesta segura. ¿Cómo? Drapeada al frente sin anudarla. Sí, como leíste, simple y efectiva. En este caso, cuanto más larga mejor ya que podés enrollarla hacia un lado y dejar caer la otra punta hacia abajo con mucho estilo. La clave en este lograr un aire relajado y elegante, y en un formato XXL, siempre. En cuanto a los colores y estampados: se destacan los tonos neutros (beige, gris y marrón) además del “mocha mousse”, el hit del 2025,pero también los cuadros, las rayas y los diseños geométricos.
4-Estilo poncho
Finalmente, tenemos la última propuesta para lucir las bufandas XXL con mucho glam. En este caso, cruzada sobre el torso y ajustada con un cinturón a la cintura, ideal para sumar estructura al look. Al mejor estilo poncho, una forma además de reemplazar un abrigo o incluso una manera de sumar una capa más a la campera o sacón de invierno. A rayas o en estilo tartán. Puede tener flecos, borlas, etc. La clave es animarse a lucirlos y elevar tu look invernal.