Navidad, una celebración que trasciende su sentido religioso para ser momento de encuentro
En amena conversación con el periodismo de Jujuy, el obispo diocesano, César Daniel Fernández, dejó la siguiente reflexión para estos días:
“Más allá de nuestra fe, que en este día evoca la venida del Hijo de Dios al mundo, es una fecha también en que la familia, aunque tengan otras creencias, descubre el sentido profundo de la Navidad, que es un Dios que viene y se hace uno como nosotros y se nos hace hermanos. Eso es lo que le tenemos que pedir al Señor en esta Navidad, que seamos capaces de recibirlo. Sabemos que Él quiere renovar su presencia entre nosotros y llenarnos de su paz y su amor, acercar aquellos que a lo mejor están un poquito alejados en la familia, superar rencores, dificultades. Sabemos que nos quiere ayudar a todo eso y en nosotros está abrir el corazón, darle espacio y dejarnos querer por Dios. Creo que eso sería lo más lindo que uno pudiera experimentar en esta Navidad, dejarnos querer por Dios. Eso nos va hacer más buenos, empezando por mí, y podemos mirar a otros de una manera diferente, abrir nuestro corazón, tenderle una mano y caminar juntos”.
Por su parte, el padre Javier Klajner, párroco de la iglesia Madre de Dios, en el barrio porteño de Lugano, indicó en conversación con la agencia Télam, que la Navidad "habla de un sentimiento profundo, de la vida nueva, de un deseo de paz, de renovar el corazón y desde el lugar religioso. Se agrega la llegada de Dios que viene con la sencillez de lo cotidiano, que se acerca a nuestra vida en algo tan simple como un niño”.
“Pero lo más importante es descubrir qué es lo que nos van dejando las fiestas. Si uno se pone a pensar, normalmente para muchos la Navidad es un encuentro de la familia mientras que el Año Nuevo es de amigos”, señaló.
En sintonía, el párroco de San Cayetano, Fabián Báez, expresó que “desde el punto de vista religioso la Navidad es el encuentro del hombre con el amor; se celebra que no estamos a la deriva, sino que Dios se hace uno de nosotros y está con nosotros” pero añadió que tiene una arista social “que es el encuentro de la familia, es la fiesta de congregarse alrededor de una mesa, del encuentro, que es lo que da sentido a la vida”.
“Vos sos feliz según la intensidad y la profundidad de los encuentros en la vida. Tener ciertas cosas ayuda a un bienestar general, pero lo que hace feliz y pleno es la intensidad y la profundidad de tus encuentros”, completó.
En ese sentido, Klajner resaltó que las celebraciones “hacen a todos muy parecidos porque para encontrarse con la familia y estar juntos, con poco o mucho se puede lograr”.
“Me parece que el pueblo argentino, sobre todo los sectores más humildes, encuentra en el Papa un mensaje que los representa y les da esperanza. Desde la llegada de Francisco no sé si hay una mayor participación pero sí una mayor apertura interior en todos los sectores hacia lo esencial de la Iglesia que es el Evangelio de Cristo, que nos manda a vivir en el amor y a dar la vida por los pobres”, complementó Báez.