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Elba busca a su hijo después de 20 años: “El es mi bebé, mi vida”

Su historia ya trascendió por todo el país y conmueve por lo que tuvo que sufrir por el solo hecho de haber elegido ser madre. A Elba Judith Masa le arrebataron su hijo hace 20 años,  hoy lo busca incansablemente y pide ayuda de todos los argentinos.

Elba sufrió las peores atrocidades, fue obligada a cambiar el nombre y luego vivió los últimos tres meses de su embarazo encerrada en un placar. Le Arrebataron su hijo apenas nació y después su madre, Liliana del Valle Cuellar de Masa, casada con el militar Omar Rodolfo Masa, la abandonó en una comisaría de la provincia de San Juan, para irse a Uspallata junto con su pareja.

Desde ese momento empezó a vivir con muchas necesidades, pero con tranquilidad porque la mujer que la maltrataba y la despreciaba ya no estaba a su lado. Tiempo después pudo formar una familia, ahora vive en La Rioja y después de 20 años de haber nacido su hijo decidió romper el silencio, contar esa triste historia e intentar dar con el paradero del niño que fue entregado, aparentemente, a una enfermera del Hospital Rawson, de San Juan.

Elba es jujeña, vivía con su abuela Elba González, en el barrio Belgrano hasta el año 1993.
Apenas pudo terminar el séptimo grado con las peores calificaciones ya consumía bebidas alcohólicas, fumaba y prácticamente vivía en la calle porque su abuela no podía hacerse cargo porque trabajaba y por las tardes profesaba su religión. “Yo tomaba, empecé a juntarme con muchachos de las esquinas, tomaba todo el día. Cumplí mis 13 años, empecé la secundaria, primer año pero lo que menos hacia era ir a la escuela. Solo quería estar en las esquinas”.

En un momento de esa etapa de adolescente conoció un chico y empezó a cambiar su vida. “En abril de 1993, apareció mi ángel, Marcos Rubén Posadas, me miraba mucho, me invitaba a citas y yo tomada le decía que sí. Él ponía fecha, horario y yo nunca me acordaba y él me reclamaba por qué no iba a las citas. Hasta que un día estaba sobria, me acordé y fui. Ahí estaba él esperándome en una plaza del barrio Belgrano de San Salvador de Jujuy. Desde ahí, ya cada vez más tiempo andaba sobria. Sin querer, él me sacó de ahí. A él fue el primero que le conté lo que me pasó, de mi violación y me respetó tanto hasta que yo estuviera preparada para estar con él. Pasaron tres meses. Fuimos novios. Él llegó a casa a hablar con mi abuela a pedir mi mano, me respetó en todo momento hasta que estuve preparada y se dio. Con el tiempo quedé embarazada. Él no lo dudó, se hizo cargo de una. Habló con mi abuela, me llevó a vivir a casa de sus padres en San Pedro de Jujuy” contó.

Pero otra vez comenzó su calvario. “Mi mamá se entera de que yo estaba embarazada, ella vivía en San Juan, con su marido que era militar.  Vino a Jujuy y lo primero que hizo fue sacarme al lado de mi abuela y llevarme a San Juan. Allí habré estado a los seis meses de embarazo; me encerró tres meses en un placar hasta que nació mi bebe en el hospital Rawson. Cuando nació decidió dejarlo, me agarró a mí y me llevó. Pasé tres meses encerrada en el placar pasando todas las necesidades que uno puede pasar, seguro que  por vergüenza”.

“Un 2 de mayo enfermé para tener mi bebé y ella me obligó a todo, para que firmara, después me llevó al Juzgado y al Registro Civil para que me cambiaran el apellido y hoy me llamo Elba Judith Masa.

A pesar de todas las penurias el hijo de Elba nació con buen estado de salud, nació cerca del medio día con un peso de 2,500 kilos en parto normal. “Ya tenía a mi bebé en brazos, éramos yo y mi bebé, mi hermoso bebé. Parecido, bah, idéntico a su papá. Igual, con su lunar en el abdomen, en el mismo lugar de él. No paraba de mirarlo y su olorcito, único. Lo cambiaba, me ayudaba una señora que estaba al lado mío, que también había tenido familia. Ella me preguntó sobre el papá y yo no le dije nada y cuando me preguntó cómo se llamaba mi bebé, yo no sabía. En esos tres meses de calvario que pasé, había olvidado hasta el nombre que había elegido con su papá. Entonces, esa mujer del hospital me dijo: ponele Gonzalo y así fue; Gonzalo era su nombre. Ese domingo fue a visitarme el marido de Liliana, Omar. Él lo conoció, lo alzó y me preguntó a quién se parecía”.

En ese momento comenzaba otra etapa de su vida. “A mi hijo nunca más lo vi. Hoy cumpliría 20 años”. A Elba le arrebataron a su bebé, fue obligada a entregarlo, la sacaron del hospital por la fuerza, sin su bebé y aparentemente se habría quedado con una enfermera que trabajaba allí.
“Después me crié en un instituto de protección del menor en San Juan, porque ella se fue a Uspallata de pase porque el marido era militar”.

De su madre Liliana del Valle Cuellar de Masa y su padrastro Omar Rodolfo Masa, no supo nunca nada, ni muchos menos de su hijo que hoy tendría 20 años de edad.  “Yo estoy divulgando mi historia en toda la Argentina, porque si él fue adoptado, no sé donde pueda estar”.

En diálogo con Radio 2 resaltó: “Decidí enfrentar esta historia y los miedos que tenía hace un año, y quería enfrentar el día de mañana a Liliana, mi madre. Sé que ahora vive en Buenos Aires con mi padrastro, pero no la vi más”.

Confesó también que no intentó hablar con su padrastro, ni nada. “Estoy viviendo actualmente en La Rioja. Mi hermano que vive en Buenos Aires, se contactó con ella, fue a “apretarla” para que diga algo y lo único que dijo que la dejen “vivir en paz”.

“El es mi bebé, mi vida”. “Mi historia está en toda la Argentina, encontré eco en San Juan en radio La Red para que se divulgue mi historia y como todo esto pasó en San Juan tengo que hacer las denuncias pertinentes”, afirmó la mujer. Si alguien tiene datos para aportar, puede contactarse con Elba a los teléfonos: 3804-587623 o 3804-582796, de  La Rioja.