El Estado Nacional vende 33 inmuebles
Argentina se desprenderá de varias propiedades dentro del país y en el exterior, como las residencias de los embajadores en EE.UU. y Brasil.
El Gobierno autorizó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a poner en venta 33 terrenos e inmuebles, ocho de los cuales se encuentran en el extranjero. La lista abarca desde una construcción abandonada en La Boca hasta la residencia oficial de la embajada argentina en los Estados Unidos, que está cerrada desde hace seis años debido al deterioro del edificio.
El costo sólo de las refacciones para la puesta a punto de la residencia en Washington ubicada en el 1815 de la calle Northwest, a escasos metros de la embajada está valuado en cuatro millones de dólares. Mientras que el Estado abona anualmente, en simultáneo, 135.000 dólares de alquiler por la actual residencia de Martín Lousteau.
El edificio, de 1908 m2, está valuado en 10 millones de dólares. A pesar de que está en desuso, el Estado debe seguir afrontando 60.000 dólares anuales de gastos relativos a los impuestos y al mantenimiento. Aquello se contradice -argumentan desde el Gobierno- con un uso racional y eficiente de los bienes del Estado.
El Gobierno también autorizó la venta de la residencia del embajador argentino en Brasil, cercana al aeropuerto de Brasilia. Al tomar mayor actividad el aeropuerto, en 2012 el entonces embajador decidió de manera unilateral que ése no era un lugar habitable.
Esa propiedad hoy necesita varios arreglos. La refacción y la puesta en valor costarían unos $ 2 millones de dólares y desde la AABE aclararon que el Estado no tiene plata para refaccionar propiedades que no usa.
En tanto, hace cuatro años que el Estado alquila una residencia para el embajador que tiene un costo de 240.000 dólares por año.
"Hasta 2016, son casi un millón de dólares en gastos. Con la propiedad que se vende se puede comprar una residencia en una zona más acorde y por un menor precio", aclaran desde el Gobierno.
Oficinas administrativas de la embajada argentina en Colombia; un inmueble que fue asignado al uso del Ministerio de Defensa en Washington; el ex Centro Cultural 19 de Abril y un lote desocupado desde hace 15 años, ambos en Uruguay, completan la nómina de las propiedades en el exterior de las que busca desprenderse el Estado.
"Con el resultado de la venta, está previsto destinar parte de los fondos para adquirir propiedades acordes con la realidad del país y a los fines que resulten adecuados para la prestación de los servicios. Con esto se deja de gastar, pero no nos descapitalizamos", sostuvieron en el Gobierno. La desidia en el mantenimiento de la residencia en Estados Unidos no es un caso aislado. El Estado nacional cuenta con aproximadamente 80.000 inmuebles en el país y en el extranjero, entre los que existen terrenos baldíos, oficinas abandonadas, campos, departamentos, cocheras y edificios.

