Cultura | Música

Santaolalla emocionó a grandes y chicos

Con un show que duró poco más de dos horas, varias generaciones disfrutaron de un viaje musical a través de las obras del multipremiado músico, que hizo un repaso desde sus comienzos en Arco Iris hasta su etapa solista. 

La presentación de Gustavo Santaolalla tuvo lugar este sábado en el Centro Cultural Martín Fierro, donde reunió a todas las generaciones a través de un viaje a las distintas etapas de su música.

Quienes lo siguen desde sus inicios se maravillaron escuchando las canciones de la época de Arco Iris, que predominaron en la primera parte del concierto. “Abre tu mente”, “Quien es la chica”, “Y una flor”, “Hoy te miré”, “Vasudeva”, “Quiero llegar”,  fueron algunas.

Hubo un lugar especial para “Zamba”, una canción con la que Gustavo dejó en claro una nueva forma de hacer rock, no mirando hacia lo extranjero sino hacia lo nuestro. Musicalmente para ese tiempo él ya era un adelantado.

Otro momento especial fue cuando llegó el turno de una magnífica interpretación de “Río de las penas”, dedicada a Mercedes Sosa. “A ella le gustaba mucho esta canción”, contó Gustavo.

Tras una pausa de diez minutos regresó para dar lugar a la nostalgia con canciones como “Sólo como el cardón”, “No existe fuerza en el mundo”, “Detrás”, “A solas”, “Todo Vale” y “Paraíso sideral”.

De esa forma preparó el ambiente para una de las obras más esperadas: “De Ushuaia a La Quiaca”; banda sonora del film “Diarios de Motocicleta” y obra inspirada en el viaje que realizó junto a su amigo Léon Gieco por todo el país.

Con la ovación del público procedió con la banda sonora del videojuego "The Last of Us"; y posteriormente con la del film "Secreto en la Montaña" que lo hizo ganador de su primer Oscar.

Se iba acercando el final, pero antes se tomó un espacio para elogiar y agradecer a los músicos multiinstrumentistas que lo acompañaron en esta gira: Bárbara Palacios, Javier Casalla, Nicolás Rainone, Andrés Beeuwsaert  y Pablo González.

La última parte fue de una seguidilla de éxitos como el country “Mañanas campestres” (de Arco Iris), “Pena en mi corazón” (de Bajofondo), “Vecinos” (de su etapa solista) y “Ando rodando” (para volver a Arco Iris).

Con efusivos aplausos se perdió detrás del telón junto a su banda para volver a aparecer en el escenario con una caja coplera. El regalo lo recibió de la localidad de Bárcena y lo usó para entonar “No sé qué tienen mis penas” de León Gieco. Una joya para los presentes poder esucharlo cantar al ritmo de las coplas en suelo jujeño.

Al momento de la despedida el músico se mostró profundamente agradecido y expresó que espera que no pase mucho tiempo hasta el próximo reencuentro. Cerró con “Sudamérica” de Arco Iris y el infaltable tango electrónico “Pa' Bailar” que hizo levantar a todos de sus asientos.